La Reserva Federal (Fed) de Estados Unidos inició hoy una reunión de dos días sobre política monetaria bajo la atenta mirada de los mercados, que esperan una extensión de sus políticas de estímulo, y tras la cual ofrecerá nuevos datos sobre la evolución de la economía estadounidense.

El encuentro de los doce miembros de la Junta de Gobernadores se produce después de la publicación de indicadores económicos ambiguos y en medio de la incertidumbre sobre el impacto de la crisis de la deuda en Europa.

El Comité de Mercado Abierto de la Reserva, que dirige la política monetaria estadounidense, evaluará la posibilidad de ampliar la denominada "Operación Twist", de canje de bonos a corto plazo por bonos a largo para mantener los tipos de interés bajos.

La operación, lanzada en septiembre pasado por un valor de 400.000 millones dólares, tiene previsto concluir a finales de junio, aunque los analistas señalan que la Fed aún dispone de 180.000 millones en bonos para prorrogar el programa de canje.

A las 18:00 GMT de mañana miércoles, la Reserva Federal dará a conocer sus nuevas proyecciones para la economía estadounidense y un cuarto de hora más tarde el presidente del banco central, Ben Bernanke, ofrecerá una conferencia de prensa.

Se espera que Bernanke comente los recientes acontecimientos económicos, especialmente las tensiones financieras en la zona euro y sus efectos sobre la economía de EE.UU.

Asimismo, evaluará la posible acción coordinada por parte de los bancos centrales de las principales economías mundiales para facilitar liquidez a través del intercambio de divisas.

En el marco de esa iniciativa, que ya se empleó durante la crisis financiera de 2007-09, la Fed presta dólares a otros bancos centrales que a su vez pueden entregarlos a otras entidades.

La Fed ha reconocido una cierta ralentización económica y ha subrayado que el ritmo de crecimiento no es suficiente para reducir la tasa de desempleo en el país, que subió una décima en mayo hasta el 8,2 %.

No obstante, Bernanke ha mantenido su tradicional cautela y ha advertido de que los instrumentos de política monetaria tienen sus límites, al señalar que el Congreso también puede contribuir al crecimiento económico con legislación específica.

La Fed, que ha mantenido los tipos de interés de referencia entre el 0 % y el 0,25 % desde diciembre de 2008 para apoyar la recuperación económica, se encuentra en un momento complicado debido a la celebración de elecciones presidenciales en EE.UU.

Por ello, cualquier decisión que tome será analizada bajo el prisma partidista por parte de los candidatos a la Casa Blanca, especialmente por los dirigentes del Partido Republicano que han criticado duramente las políticas expansivas de la Fed.

El candidato republicano, Mitt Romney, señaló el fin de semana que las recientes medidas de inyección de liquidez y tipos bajos de la Fed "no han logrado poner a los estadounidenses de nuevo a trabajar, no han elevado el precio de las casas ni han animado a los pequeños comercios a abrir sus puertas".

Bernanke ha reconocido que la gran preocupación de la Fed, dado que la inflación parece controlada por debajo de la meta del 2 %, es la creación de empleo.

"Ésa es la cuestión esencial: ¿Habrá suficiente crecimiento de cara al futuro para realizar progresos materiales en la tasa de desempleo?", se preguntó en una reciente comparecencia ante el Congreso.

El Departamento de Comercio de EE.UU., en su última revisión de los datos económicos, redujo el crecimiento de la economía estadounidense en el primer trimestre de 2012 del 2,2 % al 1,9 %.