La familia del montañero español Jairo Domingo Peña, quien murió el pasado sábado cuando ascendía la montaña más alta de Ecuador, se llevará mañana sus cenizas a Burgos, su ciudad natal, según dijo hoy a Efe su tío, Miguel Peña.

Jairo Domingo Peña, de 31 años, resbaló cuando subía un resalte de hielo en una pared de unos 50 metros de alto en el Volcán Chimborazo, de 6.310 metros de altura, explicó.

Peña no iba encordado con su compañero de escalada, el también español Fernando Antón García, de 30 años. "Si llegan a ir encordados hoy estamos llevando dos cadáveres seguro. La montaña es traicionera y a veces pasan accidentes", dijo su tío.

Miguel Peña aclaró que ambos eran montañeros experimentados y que contaban con "absolutamente todo" el equipo necesario, como piolet, crampones, mosquetones y cuerdas.

"Ahora nos llevamos 100 kilogramos de equipaje cada uno", dijo Miguel Peña, quien se desplazó a Ecuador tras el accidente junto con el padre del montañero y una prima.

La policía ecuatoriana indicó el sábado que aunque los españoles contaban con la vestimenta adecuada no tenían "las seguridades necesarias" para el ascenso. "Nos ha dolido que se les trataran de imprudentes", aseveró Miguel Peña.

Antes de ir a Ecuador, García y Jairo Domingo Peña estuvieron tres meses y medio en Venezuela, donde subieron los picos Bolívar y Abanico, y otros tres meses en Colombia, donde ascendieron cimas como el Pan de Azúcar y el Púlpito del Diablo.

Los familiares de Peña, que fue incinerado el lunes, recogerán la urna con sus restos mañana y volarán el mismo día de vuelta a España, explicó su tío.

Los equipos de rescate encontraron su cuerpo el sábado a una cota de 5.400 metros de altura, según dijo ese día el mayor Remigio Albiño, del Grupo de Operaciones Especiales (GOE) de la Policía de Ecuador. "Es una zona muy rocosa, complicada para el ascenso", explicó.

García dio aviso a las autoridades del accidente y proporcionó la localización del cuerpo. Los dos montañeros habían salido ese mismo día de madrugada para intentar coronar el volcán.

En la entrevista, Miguel Peña agradeció "a las autoridades ecuatorianas, que se han portado muy bien, que han estado muy atentas, al consulado español, a las personas que han estado rodeándonos, desde la funeraria hasta el señor de las flores".