El Senado y la Cámara de Representantes de Colombia aprobaron este martes un texto conciliado de reforma constitucional para un marco legal de paz que dota al Ejecutivo de herramientas jurídicas para entablar acuerdos de reconciliación.

En el Senado la enmienda obtuvo 58 votos por el sí y 2 por el no, mientras que en la Cámara fueron 89 votos a favor y 8 en contra los que sellaron el destino de este marco de justicia transicional.

Ahora el texto unificado aprobado pasará a la firma del presidente del país, Juan Manuel Santos, y luego al respectivo control constitucional.

La reforma propone crear ese marco para permitir la aplicación integral de mecanismos de justicia transicional en Colombia.

La iniciativa contempla beneficios que podrá brindar el Presidente de la República cuando considere que están dadas las condiciones para entablar un proceso de paz con grupos armados.

Santos ratificará el llamado Marco Jurídico para la Paz y así formará parte de la normativa jurídica colombiana durante sus cuatro años de vigencia, según se determinó en el último debate.

El texto consta de cinco artículos "que ahora modificarán a algunos artículos actuales de la Constitución", detalló la semana pasada a Efe Roy Barreras, ponente en el Senado.

Según el legislador, la nueva norma jurídica no derivará en impunidad, ya que los casos graves de violaciones serán juzgados y condenados.

Según el texto, las guerrillas que quieran entablar negociaciones de paz, deben liberar a todos los secuestrados y el Gobierno tendrá que considerar si se cumplen las condiciones para iniciar ese proceso.

El texto consta de cinco artículos, que modificarán otros de la Carta Magna de 1991, y salió adelante con las votaciones a favor en los ocho debates reglamentarios que debió cumplir en el último semestre en el Senado y en la Cámara de Representantes.

Según Barreras, la enmienda "garantiza justicia y verdad para las víctimas y abre un camino de transición para eventuales desmovilizaciones futuras (de hombres alzados en armas), para que los colombianos violentos puedan reintegrarse social y políticamente".