El gobierno socialista del presidente francés Francois Hollande renunció el lunes un día después de las elecciones legislativas, una tradición que alista el escenario para un régimen más robusto que impulse cambios, como un aumento de los impuestos a las grandes empresas y más contratación de profesores.

Hollande volvió inmediatamente a nombrar a Jean-Marc Ayrault como primer ministro y le pidió formar un gobierno, que podría ser casi idéntico al gabinete saliente. Una portavoz gubernamental dijo que el nuevo equipo sería posiblemente anunciado el jueves, una vez que Hollande regreso de cumbres en México y Brasil.

En los comicios del domingo, los socialistas consiguieron una amplia mayoría entre los 577 legisladores de la Asamblea Nacional, dominio que constituye el apoyo necesitado por Hollande — elegido el mes pasado — para llevar a cabo un programa de reformas.

Según los resultados finales anunciados el lunes, el Partido Socialista ganó 280 escaños mientras que dos partidos estrechamente aliados obtuvieron un total de 34 curules, con lo que el bloque encabezado por los socialistas tiene 314 legisladores.

Además, el Partido Verde, de tendencia izquierdista, consiguió 17 posiciones y el extremista Frente Izquierda, dirigido por un ex miembro del Partido Socialista, logró 10.

El partido Unión por un Movimiento Popular, del ex presidente Nicolas Sarkozy, y sus aliados conservadores fueron los grandes perdedores en los comicios debido a que tenían 304 escaños y ahora solamente 229.

El partido Frente Nacional, de extrema derecha y xenófobo, ganó dos curules, en su mejor resultado en la Asamblea Nacional desde la década de 1980, aunque su dirigente Marine Le Pen perdió por escaso margen la curul que buscaba en el norte de Francia. Le Pen dijo que apelará el resultado.

El Partido Socialista, por mucho tiempo dividido, tiene ahora un control sin precedentes en la política de Francia y planea utilizarlo para aumentarle los impuestos a empresas grandes, como bancos y petroleras, establecer un gravamen de 75% a los ingresos superiores a un millón de euros (un millón 260 mil dólares) al año y contratar a 60.000 profesores.