Managua - Osmar Bravo, un humilde nicaragüense originario de una localidad rural, buscará reescribir la historia de su país en las próximas Olimpiadas de Londres, donde luchará por ganar la primera medalla para Nicaragua en esa justa internacional.

Es emocionante, "es como si estuviera soñando y no quisiera despertar", dijo Bravo en una conversación telefónica con Notimex desde su casa en Muelle de los Bueyes, a unos 250 kilómetros al sureste de Managua, en el sur del Caribe.

"Soy optimista, se que puedo terminar de escribir la historia" sobre la modesta participación de Nicaragua en las Olimpiadas, expresó el joven, quien intentó seguir el oficio de carpintero de su padre, el cual cambió primero por un balón para despues saltar a los encordados.

Osman se inició en el boxeo amateur a los 24 años en competencias municipales, que "me abrieron puertas" a juegos centroamericanos y latinoamericanos.

El joven nicaragüense clasificó en el Torneo Preolímpico de America, que se celebró en Río de Janeiro, Brasil, al vencer al jamaiquino Jonathan Hanson, el 8 de mayo pasado.

Con ese triunfo, el joven nicaragüense logró la hazaña que habían alcanzando sus compatriotas Carlos Delgado, seleccionado en tae kwon do en los Juegos Olímpicos de Sydney 2000, y Marcos Romero y Eddy Sáenz, quienes compitieron en boxeo en Barcelona 1992.

Bravo dijo sentirse "agradecido con Dios porque he llegado hasta donde estoy (...) me siento súper bien y más motivado que nunca".

Aunque optimista, admitió que está consciente del reto gigantesco que será enfrentar a sus rivales en la categoría semipesado de 81 kilogramos, ya que muchos le aventajan en el proceso de entrenamiento, alimentación y la asistencia de especialistas.

"Se que no es fácil (...) he comprobado que tienen otro nivel, tienen dietas alimenticias, nutricionistas, trabajan con mucha dedicación", reconoció el boxeador, quien no obstante sostuvo: "le puedo ganar a esta gente".

En Londres "hay más exigencias, pero tambien se puede ganar", afirmó Bravo, quien consideró que la fuerza de su pegada "es natural" y producto del esfuerzo de duras horas de entrenamiento, primero en su pueblo y desde 2008 en la capital nicaragüense.

Han sido cuatro años de recio entrenamiento y fogueo en torneos internacionales que le permitieron al púgil centroamericano conquistar su pase a los Juegos Olímpicos. "Un sueño hecho realidad", acotó.

Una modesta delegación oficial de siete atletas nicaragüenses viajará a los Juegos Olímpicos en Londres, que se llevarán a cabo del 27 de julio al 12 de agosto próximos.

Bravo partirá a inicios de julio próximo para entrenar bajo las condiciones del clima de la capital británica.