La Alta Comisionada de la ONU para los Derechos Humanos, Navi Pillay, denunció hoy "la alarmante recurrencia de incidentes de racismo, discriminación racial y xenofobia en una serie de países europeos".

En su discurso de apertura de la 20 sesión ordinaria del Consejo de Derechos Humanos de la ONU, Pillay aludió de manera específica a las manifestaciones racistas que se han producido "en el contexto de competiciones futbolísticas", como la Eurocopa de fútbol en curso.

La Alta Comisionada también expresó su preocupación por "las leyes que restringen la libertad de expresión y de asamblea para personas y colectivos LGBT (lesbianas, gays, bisexuales y transexuales), por ejemplo en Ucrania, Moldavia y Rusia".

Denunció asimismo "las reiteradas expresiones de homofobia al más alto nivel, que exacerban la situación".

Pillay apuntó a otro país europeo, Hungría, como objeto de su inquietud, debido a "los recientes importantes cambios legislativos relativos, entre otras cosas, a la independencia del poder judicial y a la libertad de los medios de comunicación".

En una reflexión más general, se refirió a la crisis financiera en Europa y a las respuestas económicas de los gobiernos.

"Durante esta grave crisis económica y financiera, debemos ser altamente sensibles a las posibles repercusiones negativas sobre los derechos humanos de los individuos", dijo la Alta Comisionada.

"Las políticas de austeridad -argumentó- han conducido a recortes presupuestarios drásticos, que han afectado de manera particular y desproporcionada a los más vulnerables, como los discapacitados".

En su opinión, "los gobiernos deben garantizar la protección de los más vulnerables como una alta prioridad cuando buscan respuestas a esta crisis económica y financiera".