El canciller de Ecuador, Ricardo Patiño, dijo hoy que su Gobierno espera mejorar las relaciones con Estados Unidos tras un encuentro con su nuevo embajador, Adam Namm, que le presentó la copia de sus credenciales, después de que ambos países expulsaran a sus jefes diplomáticos respectivos.

Namm aún tiene que presentar los originales de las credenciales al presidente de Ecuador, Rafael Correa, como dicta el protocolo diplomático.

Patiño se reunió hoy en su despacho con el embajador, que llegó el pasado 30 de mayo a Ecuador. "Lo recibimos con respeto y esperamos tener la oportunidad de mejorar nuestras relaciones", dijo el ministro en un comunicado emitido tras el encuentro.

"El Ecuador tiene la decisión de sostener las relaciones cordiales con Estados Unidos y también con todos lo demás países del mundo que nosotros consideremos desarrollar", añadió.

Según la Cancillería, Namm dijo que trabajará para fortalecer los vínculos entre ambos países en ámbitos como el político, económico, comercio, migratorio y de seguridad.

"Siempre me ha gustado Ecuador, es un país lindo, la gente es amable y estoy listo para trabajar", afirmó, según el comunicado. La embajada estadounidense no ha hecho declaraciones sobre el encuentro.

La discordia entre Ecuador y Estados Unidos surgió en abril del año pasado debido a un cable atribuido a la entonces embajadora estadounidense en Quito, Heather Hodges, que decía que en el país andino hay corrupción generalizada en la Policía.

El documento, divulgado por WikiLeaks, aseveraba que algunos funcionarios de la embajada creían que Correa había designado a un agente corrupto como director de este cuerpo para manipularlo.

Ecuador declaró a Hodges "persona non grata" y ella abandonó el país, y en reacción el Gobierno estadounidense hizo lo propio con el entonces embajador ecuatoriano, Luis Gallegos.

Durante el año pasado los dos países enmendaron la relación y el pasado enero Nathalie Cely, exministra Coordinadora de la Producción de Ecuador, presentó sus credenciales como nueva embajadora al presidente estadounidense, Barack Obama.

Namm tardó más en llegar a Ecuador por el retraso en el Senado estadounidense en confirmar su designación como embajador, un paso que esa Cámara tomó el pasado abril.

En su audiencia de confirmación en noviembre de 2011, Namm aseguró que no sentiría "ningún tipo de reparo" en expresar sus opiniones acerca del Gobierno de Correa, pese a la expulsión de su predecesora.