El presidente de EEUU, Barack Obama, salió hoy "alentado" de su reunión con la canciller alemana, Angela Merkel, en la que ambos hablaron de los planes de los líderes europeos para enfrentar la crisis en la zona euro, según la Casa Blanca.

Obama y Merkel "acordaron trabajar estrechamente", incluyendo en la cumbre del G20 que acaba de comenzar en Los Cabos (México) y a la que ambos asisten, "para conseguir respaldo para lo que se necesita hacer en Europa y el mundo para estabilizar la situación y apoyar el crecimiento y el empleo", indicó el portavoz de la Casa Blanca, Jay Carney.

Los dos gobernantes dialogaron en su encuentro a puerta cerrada antes de la cita de la "importancia de tomar medidas para promover la estabilidad financiera y aumentar la integración europea", explicó Carney a los periodistas.

La reunión entre Obama y Merkel precede a la que mantendrá en unas horas el mandatario estadounidense con los líderes de los cinco países europeos que asisten a la cumbre (España, Alemania, Francia, Italia y el Reino Unido) y los presidentes del Consejo Europeo, Herman Van Rompuy, y de la Comisión, Jose Manuel Durao Barroso.

"Es una buena oportunidad para escuchar de los europeos qué pasos adicionales están tomando o van a tomar" contra la crisis, sostuvo el consejero adjunto de Seguridad Nacional de la Casa Blanca, Ben Rhodes, al confirmar la reunión, que ya había sido anunciada por el Gobierno español.

El G20 dará su apoyo explícito a los planes de la Unión Europea para forjar una nueva "nueva arquitectura" financiera, que comenzará con la creación de una unión bancaria, según el borrador de la declaración final de la cumbre de dos días que comenzó hoy en Los Cabos.

Según el texto el que tuvo acceso Efe, la declaración contendrá un apoyo claro a los planes de Europa para resolver el grave problema bancario que sufren algunos países, como España, e ir hacia una nueva unión monetaria.

Lograr una unidad financiera en la eurozona que sea un complemento de la unidad monetaria "es crucial" para recuperar la confianza de los mercados, remarcó hoy la subsecretaria de Asuntos Internacionales del Tesoro de EEUU, Lael Brainard.

De acuerdo con Brainard, EEUU ha visto "un giro" hacia el reconocimiento de la necesidad de apoyar la demanda y el crecimiento en Europa, así como una "clara disposición" de los líderes del Viejo Continente a trabajar juntos para salir de una crisis que se ha convertido en el mayor desafío para la economía global.

En el debate abierto sobre cómo salir de la crisis en Europa, Obama se ha posicionado del lado de los que, como el mandatario francés, François Hollande, defienden que es necesario fomentar el crecimiento y la creación de empleo en combinación con las políticas de austeridad y el control fiscal.

La crisis europea afecta a la recuperación de la economía estadounidense y eso lastra a la popularidad de Obama, que se juega la reelección en noviembre próximo.

Su probable rival en noviembre, el republicano Mitt Romney, dijo el pasado sábado que las políticas económicas de Obama conducirán a Estados Unidos a la situación de "desempleo crónico" de España y de "bajo aumento salarial" de Grecia.