Miles de personas salieron hoy a las calles de Río de Janeiro para reivindicar el derecho a la igualdad, la preservación de la naturaleza y mejores condiciones sociales en una marcha convocada por la Cumbre de los Pueblos, que se realiza en paralelo a la Río+20.

Una columna formada en su mayor parte de mujeres partió del Sambódromo Marqués de Sapucaí en dirección al centro de la ciudad mientras que otro grupo se concentró en las inmediaciones del Museo de Arte Moderno (MAM) situado al lado del Aterro de Flamengo, el parque donde se llevan a cabo los debates de la Cumbre de los Pueblos.

En la manifestación, convocada por Vía Campesina y otras organizaciones sociales participan representantes de movimientos populares de varios países del mundo, pero especialmente de América Latina, que quieren hacer oír su voz contra la "comercialización" de los cuerpos, de la vida y de la naturaleza.

"Hemos venido por el derecho a la naturaleza y el derecho a nuestros cuerpos", dijo a Efe la colombiana Catalina Rebollo, de la Compañía de Teatro Flor de la Tierra Lilas y activista feminista.

Rebollo, que estaba acompañada de una decena de personas, todos disfrazados de panteras con pechos cónicos y genitales dibujados, dijo que lo que llamó "sociedad capitalista-consumista hace que la mujer acabe siendo una mercadería".

Las dos columnas de manifestantes, que tienen previsto juntarse en la zona central de la ciudad, portan pancartas en las que se leen mensajes como "Salario igual para trabajo igual", "No al patriarcado ni a la economía verde" y "Sí a la economía solidaria y feminista".

La economía verde es uno de los ejes de la Conferencia de las Naciones Unidas sobre el Desarrollo Sostenible Río+20, pero los movimientos sociales que participan en la Cumbre de los Pueblos rechazan esa iniciativa porque consideran que conducen a la "mercantilización de la naturaleza".