Milicianos provenientes de la península del Sinaí egipcia cruzaron el lunes la frontera hacia el sur de Israel y balearon a civiles que construían una valla de seguridad fronteriza, informaron autoridades de defensa.

Uno de los trabajadores israelíes murió. Dos de los agresores fallecieron en una balacera subsecuente con soldados israelíes.

Ningún grupo se adjudicó la responsabilidad del ataque, que dejó entrever la creciente anarquía en el desierto del Sinaí desde que un alzamiento popular derrocó al presidente egipcio Hosni Mubarak el año pasado.

Los atacantes no han sido identificados, dijo la teniente coronel Avital Leibovich, portavoz militar, pero reconoció que las autoridades de defensa sospechan de la posible participación de milicianos palestinos en la Franja de Gaza — gobernada por el grupo extremista Hamas_, que también tiene fronteras con el desierto del Sinaí en esa misma área.

Varias horas después del ataque, un operativo aéreo israelí mató a dos hombres que se desplazaban en una motocicleta en el norte de la Franja de Gaza, cerca de la frontera con Israel. El grupo extremista de la Yihad Islámica dijo que los hombres eran integrantes de una misión de "reconocimiento" y prometió venganza.

Funcionarios militares dijeron que el incidente no está vinculado con la infiltración anterior desde Egipto.

Las autoridades israelíes están cada vez más preocupadas por la situación de seguridad en el Sinaí desde la caída de Mubarak. La persistente agitación política en Egipto, la débil presencia policial en el Sinai y las dificultades del terreno han alentado la actividad de milicianos islámicos en el área.

Egipto no emitió declaraciones de inmediato sobre el ataque.

Tras la salida de Mubarak, Israel incrementó la construcción de una valla de seguridad en la frontera de 230 kilómetros (150 millas) con Egipto, en un intento por impedir la entrada de milicianos y de inmigrantes africanos no autorizados.