El presidente de EE.UU., Barack Obama, trasladó hoy a México la invitación a sumarse a la negociación entre nueve países del Foro de Cooperación Asia-Pacífico (APEC) para un acuerdo de libre comercio conocido como TPP, durante una reunión bilateral con su homólogo mexicano, Felipe Calderón.

Obama trasmitió a Calderón la invitación de los nueve países que están negociando el TPP (EE.UU., Brunei, Malasia, Chile, Perú, Nueva Zelanda, Australia, Singapur y Vietnam) en el encuentro que ambos mantuvieron en Los Cabos (México) antes de la cumbre del G20 que comienza hoy en este balneario del Pacífico.

México y Estados Unidos forman parte de una red de países de la región Asia-Pacífico "que está creciendo y es dinámica" en momentos de crisis en otras zonas del mundo, destacó Obama.

"Creemos que (el TPP) será bueno para México, será bueno para Estados Unidos y será bueno para la región", anotó el mandatario.

En un momento de desaceleración en algunas zonas del mundo y de recesión en otras, el TPP "representa la mayor área de crecimiento potencial", afirmó por su parte Calderón, quien agregó que la invitación a sumarse al acuerdo "es una gran noticia para los mexicanos".

México ya había mostrado su interés en unirse al llamado Acuerdo de Asociación Transpacífico (TPP) en la cumbre que el APEC celebró en noviembre pasado en Honolulu (EE.UU.).

El interés de México "refleja el reconocimiento de que el TPP presenta la vía más prometedora para impulsar el comercio a través de la región Asia-Pacífico", indicó en un comunicado el representante de Comercio Exterior de Estados Unidos, Ron Kirk.

"Aplaudimos la inclusión de uno de los mayores y más estratégicos socios comerciales de Estados Unidos y felicitamos a los nueve socios del TPP por llegar a un consenso para admitir a México en las negociaciones", comentó en otro comunicado el Consejo Nacional de Comercio Exterior (NFTC, pro su sigla en inglés).

Aunque el TPP dominó la reunión bilateral, el mandatario mexicano aprovechó la ocasión para dar las gracias a Obama por su decisión de suspender temporalmente la deportación de cientos de miles de jóvenes inmigrantes ilegales que llegaron a EE.UU. cuando eran niños.

Según el Gobierno de Obama, esa medida beneficiará a unos 800.000 inmigrantes, muchos de ellos hispanos, una comunidad donde los mexicanos son mayoría en Estados Unidos.

Calderón dijo que la decisión de Obama no tiene precedentes, que es una acción "humanitaria" y "justa", al elogiar la "valentía" del mandatario estadounidense.

El encuentro bilateral entre ambos fue probablemente el último, ya que los mexicanos elegirán el próximo 1 de julio a un nuevo presidente.

Desde que llegó a la Casa Blanca en enero de 2009 Obama ha mantenido con la de hoy seis reuniones bilaterales con Calderón -la última en Washington en marzo de 2011-, lo que refleja la importancia que EE.UU. concede a la relación con México, marcada por la lucha contra el narcotráfico y la inmigración.

Calderón visitó en abril pasado la Casa Blanca con motivo de la cumbre de líderes de Norteamérica, en la que también participó el primer ministro canadiense, Stephen Harper.