La volatilidad se instaló hoy en las principales bolsas a ambos lados del Atlántico debido a las dudas entre los inversores sobre Grecia, donde los conservadores pro rescate financiero ganaron las elecciones del domingo.

Tras una primera reacción alcista en Europa, el impulso fue cediendo y la mayor parte de las principales plazas cerraron en negativo, en especial el parqué de Madrid, que perdió casi un 3 %, mientras que el bono español a diez años superó el 7 % de interés por primera vez en la era euro.

Con el bono español en el 7,15 %, la prima de riesgo -que mide el diferencial entre la rentabilidad de la deuda alemana a diez años y la nacional- cerró hoy en un nuevo máximo, 574 puntos básicos, 30 más que al cierre del viernes.

Por su parte, la bolsa de Nueva York abrió con una generalizada baja, en sintonía con los mercados europeos, y hacia la media sesión el índice Dow Jones de Industriales perdía un 0,16 por ciento.

El índice principal de la bolsa española, el IBEX 35, perdió un 2,96 %, para cerrar en los 6.520 puntos, con todos los grandes valores en negativo y unas pérdidas acumuladas desde principios de año del 23,89 %.

La segunda bolsa más castigada de Europa fue la de Milán, cuyo índice selectivo FTSE MIB cayó un 2,85 %, hasta situarse en 13.009,63 puntos, lastrada por el sector bancario.

Asimismo, la prima de riesgo de Italia subió también y se situó en 467 puntos básicos.

El mercado de valores de París terminó la sesión también a la baja y su principal indicador, el CAC 40, perdió un 0,69 por ciento, por la persistente preocupación por el futuro de la zona del euro.

En contraste, la Bolsa de Londres terminó con un alza de un 0,22 por ciento de su índice FTSE 100, al igual que el mercado de Fráncfort que también cerró en terreno positivo y su indicador DAX 30 ganó un 0,30 por ciento.

El euro también acusó la presión y en las últimas horas de la sesión en el mercado de Fráncfort se cotizaba a 1,2588 dólares, frente a los 1,2628 dólares a que estaba el viernes.

Con casi un 30 % de los votos, el partido conservador Nueva Democracia (ND) fue el más votado en las elecciones griegas del domingo, lo que le permite formar junto al socialista Pasok un gobierno dispuesto a aplicar las condiciones de austeridad asociadas al rescate financiero.

Las bolsas asiáticas fueron las primeras en reaccionar al resultado de las elecciones griegas y cerraron con ganancias generalizadas, destacando el Nikkei de Tokio, que avanzó un 1,77 por ciento, mientras que el parqué de Shangai ganó un 9,2 por ciento.

Sin embargo, los analistas coinciden en señalar que el resultado de las elecciones en Grecia resuelve las tensiones a corto plazo, pero no a medio ni largo plazo, ya que el país continúa en una seria recesión económica que impide su recuperación.

Según el equipo de analistas de Citi, el peligro de que Grecia abandone el euro en el medio plazo continúa intacto, porque la amplia representación lograda por la izquierda radical, Syriza, y su "capacidad de organización de protestas en la calle contra nuevas medidas de austeridad" chocará con el escaso margen que tiene el gobierno para modificar el actual programa de rescate.

En cuanto a la elevada prima de riesgo española e italiana, el departamento de análisis de Bankinter considera que la única manera de reducir las tensiones a corto plazo es a través de inyecciones de liquidez del Banco Central Europeo (BCE) "en distintas variantes".

En ese sentido, el ministro español de Hacienda, Cristóbal Montoro, ha reclamado hoy al BCE que responda "con toda firmeza" a la "insistente presión" de los mercados, en los que "persisten las dudas" sobre la capacidad de recuperación de la economía española.

En España, con la morosidad bancaria en el 8,72 %, los inversores están pendientes del veredicto de las consultoras Oliver Wyman y Roland Berger sobre las necesidades de capital de las entidades financieras españolas, el primer paso para precisar la cuantía que necesitarán solicitar a Europa.