El Parlamento panameño suspendió hoy temporalmente el debate de un polémico proyecto para la venta de acciones de empresas mixtas eléctricas, luego de que dos manifestantes opositores irrumpieran en medio de la sesión en la que también se ratificaría a tres nuevos magistrados.

El debate se encendió aún más cuando el ministro de Economía y Finanzas, Frank De Lima, intervino ante al pleno para pedir la autorización para que el Gobierno venda también las acciones del Estado en la telefónica británica Cable & Wireless.

La sesión legislativa, que estaba prevista para iniciar en la tarde, fue adelantada para primeras horas de esta mañana, lo que causó molestias entre los diputados de la bancada de oposición que la consideraron como una violación al reglamento interno.

El vicepresidente de la Asamblea Nacional (AN), Marco González, del gobernante partido Cambio Democrático (CD), intentó llamar a votación para aprobar en tercer y último debate al proyecto 486 que modifica la Ley 6 de 1997 que regula la operación de las empresas mixtas de electricidad y permite la venta de sus acciones.

La situación se puso tensa cuando dos personas lograron pasar de las gradas a la zona del pleno, en tanto los gritos y las consignas contra las iniciativas legislativas se repetían desde las gradas.

Esto llevó a que la junta directiva de la AN suspendiera hasta mañana la sesión legislativa."Nosotros hoy hemos decidido suspender la sesión en tercer debate la venta de acciones (de las empresas) de energía eléctrica, pero vamos a continuar mañana", dijo al Canal 2 de la televisión el diputado Vidal García de CD.

Por su lado, el presidente de la AN, Héctor Aparicio, consideró "desafortunados" los incidentes y algunos daños a las instalaciones del Parlamento en el accidentada sesión y censuró la presencia de dirigentes opositores entre los manifestantes que estaban en las gradas.

Aparicio anunció que la sesión será reanudada mañana, pero que, ante los hechos ocurridos, la junta directiva de la AN decidirá las medidas que tomará para "garantizar la seguridad" de los diputados y de los periodistas.

Los principales dirigentes políticos opositores del recién creado Frente por la Democracia (FPD), integrado por el Partido Panameñista (PPa), el Partido Revolucionario Democrático (PRD) y el Partido Popular (PP) llegaron a la sede de la Asamblea para expresar su rechazo a la venta de acciones.

El FPD es una alianza contra el presidente, Ricardo Martinelli, porque, según afirman sus dirigentes, está poniendo el peligro la "institucionalidad" y la "democracia" en el país.

La oposición también rechaza el nombramiento de tres magistrados de la polémica Sala V de Garantías Constitucionales de la Corte Suprema de Justicia (CSJ).

El vicepresidente de Panamá y presidente del PPa, Juan Carlos Varela, distanciado del presidente Martinelli desde finales del año pasado, pidió ante los periodistas al gobernante que suspenda las sesiones extraordinarias en la que se debaten estas iniciativas.

"Suspenda estas sesiones extraordinarias innecesarias (en las) que sólo se está legislando para intereses personales, revoque la designación de los magistrados de la Sala V y no juegue con la democracia", afirmó Varela en declaraciones a los periodistas.

La Sala V es rechazada por la oposición porque, según sus dirigentes, permitirá a Martinelli controlar la CSJ al haber nombrado siete de los doce magistrados que la integrarán, con lo que creen que prepara su reelección inmediata, prohibida por la Constitución.