El líder de la formación conservadora Nueva Democracia (ND), Andonis Samarás, ganador de las cruciales elecciones legislativas de Grecia, inicia hoy las actividades para formar cuanto antes una alianza de gobierno, previsiblemente con el Pasok, en medio de fuertes presiones internacionales.

ND y el Pasok, las dos formaciones que han competido por el poder heleno en las últimas décadas, integraron ya juntas en el pasado un gobierno interino de unidad nacional, dirigido por el tecnócrata Lukás Papadimos, y firmaron el pacto de austeridad con la Unión Europea y el Fondo Monetario Internacional (FMI).

Por eso, esta alianza es la que esperan los líderes europeos y los mercados, que ya han reaccionado con alivio y optimismo al resultado de los comicios de ayer, y el índice Nikkei de la Bolsa de Tokio cerró hoy con una subida del 1,77 por ciento, mientras el euro se veía asimismo fortalecido.

"El Eurogrupo desea que se forme rápidamente un nuevo gobierno griego que tome las riendas del programa de ajuste al que Grecia y la zona del euro se han comprometido", señalaron anoche en un comunicado los ministros de Finanzas de la zona del euro.

Igualmente anunciaron que la "troika" (Comisión Europea, Banco Central Europeo y FMI) volverá a Atenas cuando haya un Ejecutivo.

También Washington pidió rapidez para que Grecia pueda avanzar en su lucha contra la crisis.

"Esperamos que estas elecciones conduzcan rápidamente a la formación de un nuevo Gobierno que pueda hacer avances oportunos en los retos económicos que enfrenta el pueblo griego", dijo anoche el portavoz de la Casa Blanca, Jay Carney, en un comunicado.

Los líderes del G20 seguirán atentos los acontecimientos en Grecia desde la cumbre que celebran en México hoy y mañana.

Si el primer objetivo de lograr un gobierno estable parecería alcanzable, la segunda meta, el cumplimiento con el pacto de austeridad, continuará cuestionado por tiempo indeterminado.

Una alianza de ND y Pasok, los dos grandes partidos a quienes el pueblo les achaca la mala gestión que les ha llevado a la grave crisis, es sin duda la opción preferida por los líderes europeos, pero no lo tendrá fácil ante la dura oposición que les espera en las calles helenas y en el Parlamento.