El alcalde de Bogotá, Gustavo Petro, fue dado de alta hoy, luego de que el sábado fuera sometido a una cirugía en la cabeza para drenarle coágulos de sangre, según un comunicado médico.

La Fundación Santa Fe de Bogotá, en donde Petro fue internado el viernes por un fuerte dolor de cabeza (cefalea), señala que la salud del alcalde Petro ha mejorado y por tal razón "los médicos tratantes han decidido darle de alta".

El comunicado agrega que también le fueron dadas "precisas instrucciones médicas" que Petro tendrá que seguir en su domicilio y que deberá someterse a "controles ambulatorios".

El documento no entrega detalles de cuánto tiempo estará incapacitado el gobernante.

Petro, junto con su esposa, Verónica Alcócer, y otro reducido grupo de familiares, abandonaron la clínica en medio de fuertes medidas de seguridad y sin ofrecer declaraciones a medios de comunicación.

Mientras Petro retoma sus funciones, el Gobierno distrital queda en manos del alcalde encargado, Guillermo Asprilla, quien dijo a periodistas que la salud del burgomaestre "sigue evolucionando satisfactoriamente".

Al ser preguntado sobre el tiempo que estará al frente de la Alcaldía, Asprilla señaló que el cuerpo médico que tiene a su cargo la salud de Petro "lo evaluará en los próximos días".

Señaló que de todos modos Petro estará en su vivienda "en relativo reposo, alejado de las actividades laborales y con alguna actividad física moderada".

Indicó, igualmente, que cree que la recuperación de Petro no tardará 20 días, como lo aseguran medios locales, sino que será más rápida pues "eso es objeto de evaluación médica".

La ausencia de Petro de la Alcaldía se presenta justo en momentos en que la agenda señala que en las próximas dos semanas entran a discusión temas fundamentales para la ciudad como el modelo de tarifas que se adoptará para el Sistema Integrado de Transporte Público (SITP).