La deuda española superó el lunes el interés del 7% en una nueva jornada de presión en los mercados, que amenaza con condenar a España a un rescate económico internacional de proporciones incalculables.

Con el presidente Mariano Rajoy en México para participar en la cumbre del G20 en Los Cabos, el ministro de Hacienda, Cristóbal Montoro, calificó la situación de "crítica" y urgió al Banco Central Europeo (BCE) a comprar bonos soberanos en el mercado secundario para calmar las aguas.

"El BCE debe responder con toda firmeza y fiabilidad", dijo Montoro en el Senado. "Persisten dudas en el ámbito de la construcción de Europa, sobre el presente y el futuro del euro, sobre la capacidad de recuperación de España".

La victoria de los partidos europeístas el domingo en Grecia, que disipó dudas sobre la salida del país heleno del euro, tuvo eco en la apertura de las principales bolsas europeas, que abrieron con fuertes subidas y una relajación de los diferenciales de las deudas española e italiana, pero la alegría inversionista apenas duró unas horas.

El rendimiento del bono a 10 años dio rápidamente la vuelta y alcanzaba el 7,06% a media sesión, marcando otro récord negativo para el país ibérico desde su entrada en el euro en 1999.

Es un nivel considerado insostenible para financiarse, similar al que empujó a Grecia, Irlanda y Portugal a solicitar un rescate a Bruselas y llega en vísperas de una subasta de deuda a medio plazo el martes.

"Me parecería completamente ilógico que España requiriese un rescate similar al de Grecia, Irlanda y Portugal. En España hay un gran potencial de crecimiento. La economía es mayor y más competitiva", dijo Hans Martens, presidente del European Policy Center, con sede en Bruselas.

Natalia Aguirre, analista de la firma inversora Renta4, aseguró que los mercados estaban dando por descontado un escenario peor en Grecia, lo que probablemente hubiera motivado una intervención inmediata del Banco Central Europeo.

"Se puede haber defraudado a aquellos que esperaban el escenario más negativo en Grecia, que implicaba una salida desordenada de Grecia de la eurozona", dijo Aguirre. "Ese escenario hubiera conllevado medidas como la que se había hablado de los bancos centrales, inyectando liquidez en una acción conjunta y la entrada del BCE a comprar deuda"

"Pero ese escenario no se ha producido y se han disparado los diferenciales de Italia y fundamentalmente España", agregó.

Aguirre consideró que no hay justificación para que España tenga la rentabilidad de su deuda en el 7%, aunque reconoció que es vital que el gobierno desvele cuanto antes los detalles del préstamo de hasta 100.000 millones de euros (125.000 millones de dólares) que pidió a la Unión Europea para sanear el sector bancario.

La cantidad concreta que pedirá España a sus socios debería conocerse antes del jueves, cuando se hagan públicos los resultados de las dos auditorías independientes de la cartera bancaria encargadas por el ejecutivo.

"Los rumores apuntan a que las auditorias señalarán unas necesidades de la banca española de entre 60.000 y 70.000 millones de euros. De ser así, el préstamo de hasta 100.000 millones sería un colchón suficiente", afirmó. "Hay cosas pendientes, pero creo una cuantificación de capital debería tender a relajar la deuda".

La salud bancaria española volvió a quedar en entredicho el lunes tras conocerse que la tasa de morosidad (créditos impagados o en riesgo de impago) de las entidades financieras alcanzó el 8,7% en abril, el peor registro en 18 años, informó el Banco de España.

Síguenos en twitter.com/foxnewslatino
Agréganos en facebook.com/foxnewslatino