El Gobierno argentino pedirá esta semana al Grupo de Acción Financiera Internacional (GAFI) que concluya el "proceso de seguimiento intensivo" que mantiene al país desde 2010 por deficiencias país en la lucha contra el lavado de dinero, informaron hoy fuentes oficiales.

Esa petición la hará el ministro argentino de Justicia, Julio Alak, quien viajará este lunes a Roma para participar de la reunión plenaria del organismo entre el miércoles y el viernes próximo, precisó el Gobierno en su página web.

"Hemos cumplido plenamente con el Plan de Acción que presentamos en febrero de 2011, aprobado inclusive por el Grupo, para superar las deficiencias detectadas en forma previa", explicó Alak, quien también solicitará al GAFI el envío en octubre próximo de una misión al país para verificar los avances.

En caso de aceptar el pedido argentino, el organismo dejará de realizar los controles trimestrales que hace desde hace dos años.

"Argentina aspira al pronto reconocimiento de los progresos realizados, a partir del despliegue de numerosas acciones políticas e institucionales, destinadas a consolidar la aplicación concreta de las reformas normativas", sostuvo el ministro.

El GAFI, un organismo intergubernamental creado en 1989 para luchar contra el blanqueo de capitales procedentes del narcotráfico y el terrorismo, reclama desde hace años que Argentina aplique leyes más estrictas contra el lavado de dinero.

Un informe del organismo elaborado en 2009 por una misión de expertos de España, Holanda, Francia, Chile y Uruguay que visitó Argentina señalaba que este país incumplía el 40 por ciento de las recomendaciones del organismo internacional.

En diciembre de 2010, el GAFI pidió al Gobierno argentino "acciones concretas" para solucionar las deficiencias del país en materia de prevención y combate del lavado de activos, tras reconocer que había "voluntad política" para hacerlo.

El Senado argentino aprobó el año pasado dos leyes que incorporan como delitos las acciones destinadas a afectar el orden económico y financiero, y castigan los ilícitos "con finalidad terrorista".

El país suramericano aprobó además una ley que incluye en el Código Penal la tipificación del lavado de dinero y delitos conexos, entre otros puntos.

Sin embargo, el GAFI consideró en febrero pasado que Argentina tiene que resolver aún deficiencias en sus normas contra el blanqueo de capitales a pesar del "compromiso de alto nivel" asumido por sus autoridades.

Según Alak, "Argentina adecuó su sistema penal a los últimos avances registrados en la comunidad internacional en materia de lavado de activos y financiación del terrorismo, con estricto respeto del ordenamiento jurídico nacional y los derechos humanos".

El ministro anticipó además que durante el encuentro en Roma ratificará la condena del Gobierno "a los paraísos fiscales, que distorsionan el funcionamiento financiero global y encubren maniobras de evasión en perjuicio, particularmente, de países en desarrollo".