Las fuerzas del gobierno sirio reanudaron el lunes sus cañoneos contra la ciudad central de Homs, un día después de que el líder de la misión de observadores de Naciones Unidas exigiera que las partes en conflicto permitan la evacuación de mujeres, niños, ancianos y enfermos, informaron activistas.

Las fuerzas del régimen han realizado una ofensiva feroz por poblados de toda la nación, en un intento de erradicar a los rebeldes mediante cañoneos en zonas urbanas mediante tanques y helicópteros. Los rebeldes también han atacado a las fuerzas sirias, la mayoría de las veces intentando prender fuego a los tanques.

"Hay nuevos bombardeos y disparos en la ciudad de Homs", dijo el Observatorio Sirio de Derechos Humanos, un grupo activista con sede en Gran Bretaña, que citó a testigos en la región.

Grupos de oposición dijeron que más de 14.000 personas han muerto desde que empezó el levantamiento sirio en marzo de 2011, con protestas pacíficas en contra del régimen autocrático del presidente Bashar Assad. Sin embargo, una cruenta ofensiva por parte del gobierno generó que mucha gente tomara las armas y el conflicto ahora se ha transformado en una insurgencia armada.

Según el Observatorio, más de 3.400 soldados y milicianos leales al régimen también han muerto desde que se inició la revuelta.

El domingo, el líder de la misión de observadores de la ONU en Siria, el general Robert Mood, dijo que los monitores intentaron durante la pasada semana sacar a las familias y a los heridos atrapados por los bombardeos de la zonas rebeldes en Homs.

La ofensiva es parte de una estrategia de las fuerzas de Assad para tratar de recuperar el control de los poblados tomados por los rebeldes en todo el país.

"Las partes deben reconsiderar su postura y permitir que mujeres, niños, ancianos y heridos abandonen las zonas de conflicto sin condiciones y asegurar su seguridad", dijo Mood en un comunicado. Los intentos de la ONU "de sacar a los civiles de la línea de fuego durante la pasada semana no han sido exitosos".