El líder de la misión de observadores de Naciones Unidas en Siria exigió el domingo que las partes en conflicto permitan la evacuación de mujeres, niños, personas mayores y enfermos que corren peligro por el conflicto en la ciudad sitiada de Homs y otras zonas de combate.

El general de división Robert Mood dijo que los observadores han intentado a lo largo de la semana sacar familias y heridos atrapados en Homs por los fuertes cañoneos contra zonas ocupadas por los rebeldes. La ofensiva es parte de una ofensiva de las fuerzas del presidente Bashar Assad para retomar el control en los poblados ocupados por los rebeldes en todo el país.

"Las partes deben reconsiderar su postura y permitir a mujeres, niños, personas mayores y heridos abandonar la zona de conflicto sin condiciones y garantizar su seguridad", dijo Mood en un comunicado. Los "intentos (de la ONU) de extraer a los civiles de la línea de fuego durante la semana pasada han sido infructuosos".

"Esto exige voluntad de ambas partes de respetar y proteger la vida humana del pueblo sirio", agregó.

El sábado, la ONU dijo que sus 300 observadores en Siria suspendían toda la misión debido a inquietudes por su seguridad luego de que el fuego se intensificara durante los 10 días previos. Sin embargo, los monitores dijeron que permanecerían en Damasco, la capital siria.

Un funcionario de la ONU dijo el domingo a The Associated Press que un equipo de observadores había salido de Damasco hacia Homs, con la esperanza de evacuar civiles. El plan no se había divulgado para no afectar la misión. El funcionario habló bajo condición de guardar el anonimato ya que no estaba autorizado para hablar con la prensa.

El plan, dijo, era arreglar una tregua de 90 minutos durante los cuales los civiles serían evacuados de las zonas rebeldes de Homs a través de un corredor seguro. La misión, dijo, fue aprobada por el gobierno sirio. Pero la batalla nunca cesó lo suficiente para permitir la evacuación.

Previamente, las tropas sirias intensificaron sus cañoneos contra los barrios rebeldes en Homs, según activistas que dijeron que las condiciones humanitarias eran cada vez más graves en esa ciudad del centro de Siria.

Los activistas exhortaron a que se permita la evacuación de unas 1.000 familias en peligro de morir y de decenas de heridos que no pueden obtener atención médica adecuada.