Responsables de la venta de entradas para los Juegos Olímpicos de Londres este verano han tratado de comerciar con ellas en el mercado negro ofertándolas por más de diez veces su valor, según informa hoy el dominical británico "The Sunday Times".

Ese rotativo ha presentado pruebas que detallan cómo agentes y funcionarios que trabajan para el evento olímpico, que comenzará el 27 de julio, han sido sorprendidos vendiendo miles de esas entradas en el mercado negro.

El Comité Olímpico Internacional (COI) ha puesto en marcha una investigación para esclarecer esas acusaciones, por las que esas entradas para asistir a los eventos deportivos principales se podían adquirir a un precio diez veces superior al de su valor original.

Por su parte, el Locog -comité organizador de los JJOO en el Reino Unido- ha negado que su presidente, Sebastian Coe, haya sido "persuadido" para entregar entradas extra a representantes nacionales.

Al parecer, un miembro del Comité Olímpico de Grecia dijo que había "persuadido" a Coe para que asignara a su país más entradas con el pretexto de que había más demanda que entradas disponibles, una acusación que el exatleta ha negado.

El pasado mes, un funcionario de Ucrania dimitió después de que la cadena pública británica BBC le grabara mientras ofrecía entradas a cambio de dinero.

A raíz de esas acusaciones, el COI también revisará la manera en la que se distribuyen las entradas entre los países miembros, pues más de un millón fueron repartidas entre aquellos que participan en los JJOO.

En la investigación llevada a cabo durante dos meses por el Sunday Times, reporteros de ese dominical se hicieron pasar por revendedores de tickets de países de Oriente Medio.

Según el rotativo, se encontraron casos de corrupción en los que estaban implicadas personas que representan a 54 países.