La presidenta brasileña, Dilma Rousseff, viajó hoy a México para participar en la Cumbre del G20, que se celebrará en la ciudad de Los Cabos entre el lunes y el martes, informaron fuentes oficiales.

En su primera actividad oficial en México, Rousseff participará mañana en una reunión de jefes de Estado y de Gobierno de los BRICS, foro que integran Brasil, Rusia, India, China y Sudáfrica.

Después mantendrá dos entrevistas bilaterales con el primer ministro italiano, Mario Monti, y con la canciller alemana, Angela Merkel.

Tras la primera sesión de trabajo del G20, la mandataria brasileña tiene previsto reunirse con su homólogo ruso, Vladímir Putin, antes de la cena de gala ofrecida por el presidente mexicano, Felipe Calderón.

Rousseff seguirá el resto de actividades oficiales de la cumbre del G20 hasta su clausura en la tarde del martes, antes de regresar a su país para participar en la Conferencia de la ONU sobre Desarrollo Sostenible Río+20, que se celebra en Río de Janeiro entre el miércoles y el viernes.

En la cumbre, Rousseff defenderá que el camino de la recuperación mundial no pasa por la aplicación de medidas de austeridad, sino por el estímulo del crecimiento por vía del aumento del gasto público y la inversión.

Según Rousseff, la salida a la crisis pasa "por el crecimiento con distribución de renta y la creación de empleos" con el necesario "equilibrio macroeconómico", y no "por el ajuste y la parálisis", que acaban volcando sus consecuencias sobre los más pobres.