Los presidentes de EE.UU., Barack Obama, y de México, Felipe Calderón, abordarán este lunes en la que será su sexta reunión bilateral los progresos en la relación entre sus dos países, marcada por la lucha contra el narcotráfico y la inmigración.

El encuentro entre ambos en Los Cabos (México) horas antes de que comience en este enclave turístico del Pacífico la cumbre del G20 será probablemente el último, ya que los mexicanos elegirán el próximo 1 de julio a un nuevo presidente.

Obama y Calderón hablaron por teléfono esta semana de la crisis en la eurozona, el tema que centrará las conversaciones del G20.

Su reunión de este lunes servirá, entre otras cosas, para revisar los "progresos" alcanzados en la relación bilateral, según la Casa Blanca.

Desde que llegó a la Casa Blanca en enero de 2009 Obama ha mantenido cinco reuniones bilaterales con Calderón -la última en Washington en marzo de 2011-, lo que refleja la importancia que EE.UU. concede a la relación con México.

Calderón visitó en abril pasado la Casa Blanca con motivo de la cumbre de líderes de Norteamérica, en la que también participó el primer ministro canadiense, Stephen Harper.

En esa cumbre el mandatario mexicano recibió el espaldarazo de EE.UU. y Canadá a su lucha antinarcóticos, que desde diciembre de 2006 ha dejado unos 50.000 muertos.

También alertó entonces de que, si no se frena el tráfico ilegal de armas procedentes de EE.UU. y no se prohíbe la venta de armas de asalto como ocurrió en la década de 1990, será "imposible" frenar la violencia en México.

Por su parte, Obama afirmó en esa cumbre que espera tener una "excelente" relación de trabajo con el próximo presidente de México porque, a su juicio, los asuntos de interés común "transcienden la política partidista".

Las encuestas sobre las elecciones presidenciales en México dan como favorito a Enrique Peña Nieto, del Partido Revolucionario Institucional (PRI), seguido del izquierdista Andrés Manuel López Obrador.

La candidata del gobernante Partido Acción Nacional (PAN), Josefina Vázquez Mota, figura en tercer lugar en los sondeos.

También es probable que Obama y Calderón hablen en su encuentro de inmigración, sobre todo después de que el viernes pasado el Gobierno de EE.UU. anunciara la suspensión temporal de la deportación de cientos de miles de jóvenes inmigrantes ilegales que llegaron al país cuando eran niños.

Según el Gobierno de Obama, esa medida beneficiará a unos 800.000 inmigrantes, muchos de ellos hispanos, una comunidad donde los mexicanos son mayoría en EE.UU..