Los reclusos de una prisión en el sudeste de Turquía prendieron fuego a colchones y mantas, causando un incendio en el que murieron 13 prisioneros, dijeron las autoridades el domingo.

No estaba claro de inmediato si las víctimas habían muerto por quemaduras o asfixia.

El primer ministro, Recep Tayyip Erdogan, dijo que algunos prisioneros prendieron fuego a sus camas luego de una trifulca el sábado por la noche dentro de un pabellón que alberga a 18 reclusos.

Cinco de los reclusos del penal, ubicado en la ciudad de Sanliurfa, mayormente curda, fueron hospitalizados por inhalación de humo pero nadie se encontraba grave. El penal de Sanliurfa tiene una capacidad de 600 prisioneros, pero albergaba a unos 1.000, según informes de prensa.

Los presos también levantaron barricadas en una entrada, usando camas y otros muebles, lo que dificultó los esfuerzos de rescate por parte de los guardias, dijo a los periodistas el ministro de Justicia Sadulá Ergin, después de que él y otros ministros visitaron la cárcel de la ciudad, cerca de la frontera con Siria.

Los cinco sobrevivientes escaparon de lesiones graves después de encerrarse en el baño del pabellón, dijo.

Los reclusos en cárceles turcas ya han quemado antes sus camas para protestar por las condiciones carcelarias, pero las autoridades insistieron en que el incidente no fue un motín. Ergin dijo que las autoridades iniciaron una investigación.

Un legislador encarcelado por presuntos lazos con un grupo rebelde curdo proscrito, estaba en otro pabellón de la cárcel y no fue afectado por el incendio, dijo a los reporteros el gobernador regional, Celalettin Guvenc.

Erdogan dijo a su vez que ordenará una investigación de la posibilidad de que el pabellón haya estado abarrotado.

"El gobernador me dijo que la capacidad del pabellón pudiera no haber sido apropiada para 18 personas", dijo el premier a reporteros antes de partir a México para la cumbre del Grupo de los 20.