El gobierno filipino y los rebeldes comunistas reunidos en Noruega fracasaron en sus intentos por superar el estancamiento de un año en las conversaciones de paz y terminar con sus enfrentamientos sangrientos, informaron el domingo las partes.

El negociador gubernamental Alexander Padilla, dijo que las partes se entrevistaron en la capital noruega de Oslo el jueves y viernes para examinar las diferencias que han atorado las conversaciones para solucionar la rebelión marxista que lleva 43 años.

Noruega, que ha fungido como intermediario en las negociaciones, organizó el encuentro.

Quedaron sin resolver diferencias fundamentales, como una demanda rebelde para la liberación de compañeros encarcelados.

El gobierno y la guerrilla acordaron continuar las "conversaciones significativas" para tratar de reactivar las negociaciones y alcanzar "una paz justa y duradera", dijeron ambas partes en un comunicado después de las reuniones.

"Todavía estamos lejos", dijo Padilla a The Associated Press en una entrevista por teléfono desde Oslo.