Las asociaciones que reúnen a militares colombianos en retiro le manifestaron al presidente de Colombia, Juan Manuel Santos, su preocupación por la aprobación del Marco Jurídico para la Paz que, a su juicio, favorece "excesiva y generosamente" a organizaciones terroristas.

La Asociación Colombiana de Oficiales en Retiro de las Fuerzas Militares (Acore) señala en una carta al presidente Santos que la iniciativa "favorece excesiva y generosamente a las organizaciones terroristas para llevar a cabo una eventual negociación de paz, que supuestamente ya se realiza o se piensa realizar".

La misiva, que tiene fecha del 14 de este mes, y que es respaldada por otros asociaciones de militares en retiro, señala además que las gabelas ofrecidas les permitirá a los "terroristas" ocupar "posiciones de gobierno o en cuerpos colegiados, sin castigo, sin verdad y sin ningún tipo reparación".

El documento, publicado en la página electrónica de Acore, agrega que "al ofrecer todo este tipo de ventajas se les estaría entregando importantes cuotas de poder que jamás hubieran alcanzado a través de su lucha armada".

Agregan que a la paz "tampoco le tienen miedo", pero señalan que al igual muchos colombianos lo que les preocupa es que en el proyecto no "se habla de desmovilización y desarme" y tampoco de la suspensión de actividades relacionadas con narcotráfico.

"En otros términos, es lo que haría un país derrotado por la agresión terrorista: entregar todo o casi todo, por nada o casi nada. Señor Presidente, tenga la certeza que este no es el caso colombiano", agregan.

El jueves pasado el Senado de Colombia aprobó el Marco Jurídico para la Paz, una norma que otorga herramientas para una eventual negociación con las guerrillas y busca poner fin a un conflicto armado de casi 50 años.

Se trata de una reforma constitucional que ha contado desde el inicio con el apoyo del Gobierno, al que dota de las herramientas jurídicas necesarias para abordar un futuro diálogo de paz.

Hace pocas semanas Acore rechazó que entre sus miembros pueda existir una "intención golpista" contra el presidente Santos, al despejar las dudas sobre supuestas maniobras de exmilitares para, presuntamente, removerlo del cargo.

Según la explicación, la supuesta intención golpista partió de una mala interpretación de los correos electrónicos cruzados entre varios militares retirados.