El presidente de Bolivia, Evo Morales, inauguró hoy en la frontera de su país con el norte de Chile una carretera asfaltada de 71 kilómetros, que es un tramo del proyecto de la ruta interoceánica que comienza en el sur de Brasil.

Morales, el comandante de las Fuerzas Armadas, general Tito Gandarillas, y autoridades del departamento de Oruro, entre otros, viajaron en caravana al pueblo fronterizo de Pisiga para inaugurar la obra que demandó una inversión de 30 millones de dólares, financiados en su mayoría por la Corporación Andina de Fomento.

El tramo, que une los pueblos bolivianos de Huachacalla y Pisiga, es parte de uno de los proyectos de integración interoceánica que busca conectar los puertos del sur de Brasil en el Atlántico con los del norte de Chile en el Pacífico, a través de territorio boliviano.

El puerto chileno de Iquique es el principal destino de la carga que usará esa carretera en la región de Oruro.

En su discurso, Morales destacó que su Gobierno realiza una "revolución vial" porque construye varias carreteras para mejorar la integración con los vecinos Brasil, Argentina y Paraguay.