Los saudíes despedirán hoy al fallecido príncipe heredero y ministro del Interior, Nayef bin Abdelaziz, que murió ayer a los 78 años a causa de una enfermedad, con un funeral en la Gran Mezquita de la ciudad santa de La Meca.

Abdelaziz será enterrado en el cementerio de Al Adl (la Justicia), cercano a ese templo y donde están sepultados varios miembros de la familia real saudí y destacados clérigos.

Está previsto que al funeral, que se celebrará hoy después de la oración musulmana del atardecer, asistan los miembros de la Casa Real saudí, además de representantes diplomáticos y altos cargos de otros países.

Anoche, el rey saudí, Abdalá bin Abdelaziz, llegó a La Meca procedente de la ciudad de Yeda (oeste) para asistir a las exequias, informó la agencia oficial de noticias saudí, SPA.

Mientras, el rey Juan Carlos de España viajará mañana a Yeda, acompañado por el ministro de Asuntos Exteriores, José Manuel García-Margallo, para expresar las condolencias a la familia real saudí.

Tras el fallecimiento del heredero saudí, don Juan Carlos envió ayer un telegrama de condolencia al rey Abdalá, y otro, firmado por él y doña Sofía, dirigido al hijo del príncipe fallecido.

Un tercer mensaje de pésame fue remitido por el heredero español, el príncipe de Asturias, y su esposa Letizia.

El hijo de Nayef, el príncipe Saud, ocupó el puesto de embajador saudí en España entre 2004 y 2011.