El Fondo de la Naciones Unidas para la Infancia (Unicef) denunció hoy la desprotección que sufren millones de niños con discapacidades en África, e instó a familias y gobiernos a hacer más para acabar con su discriminación.

En un comunicado emitido en Adis Abeba con motivo del Día del Niño Africano, que se celebra hoy, Unicef asegura que entre un 5 y un 10 por ciento de todos los niños del continente crecen con algún tipo de incapacidad.

Esas discapacidades suelen estar causadas por varias enfermedades, como la polio, el sarampión, la meningitis y la malaria cerebral, además de cuidados prenatales y neonatales inadecuados.

"Los niños discapacitados siguen siendo los más excluidos de todos los grupos de niños en África. Sólo unos pocos van al colegio y no reciben la educación inclusiva que necesitan", aseguró la jefa de la Unidad de Incapacidad de Unicef, Rosangela Berman Bieler.

Unicef reprueba, asimismo, que de los 55 países africanos, 25 de ellos aún no han ratificado la Convención de Derechos de Personas con Incapacidades, que estipula que los niños con este problema deben estar protegidos contra toda forma de discriminación, y que deberán tener acceso a educación y servicios médicos.

Un estudio hecho por Unicef en 2011 en Madagascar, por ejemplo, indica que la escolarización entre niños con discapacidad es muy baja allí, donde sólo el 11 por ciento de menores impedidos acude a escuelas primarias, cifra que se reduce todavía más entre las niñas.

De los menores entrevistados, prácticamente el total aseguró ser ridiculizado por sus compañeros, lo que aumenta el riesgo de que abandonen los estudios.

El Fondo hace también una especial mención a los niños albinos de Tanzania, uno de los países con mayor tasa de albinismo del mundo, que son no sólo excluidos de la sociedad, sino también agredidos.

El Día del Niño Africano conmemora la manifestación del 16 de junio de 1976 en Soweto (Sudáfrica), en la que miles de escolares negros se echaron a la calle para protestar por la inferioridad de la educación que recibían respecto a la de los menores blancos.

Esa iniciativa desató una ola de protestas que se cobró la vida de cientos de personas.