El saldo oficial de muertes por la violencia étnica en el oeste de Mianmar aumentó a 50, pese a que los disturbios fueron básicamente controlados hace varios días.

El periódico estatal New Light of Myanmar reportó el sábado que otras 54 personas fueron heridas, 78 disturbios ocurrieron y 2.230 casas y edificios fueron destruidos por incendios en 18 días hasta el jueves. Dijo además sin dar detalles que hubo solamente dos incidentes el jueves y que la policía logró controlarlos pacíficamente.

La violencia es resultado de persistentes tensiones en el estado de Rakhine entre la etnia rakhine y los residentes Rohingya, a quienes muchos rakhines consideran inmigrantes ilegales provenientes de la vecina Bangladesh. Los Rohingya dicen que han vivido allí desde hace tiempo.