La directora gerente del Fondo Monetario Internacional (FMI), Christine Lagarde, urgió hoy a "reanudar el diálogo", desde la próxima semana, con el nuevo Gobierno griego que salga de las elecciones del domingo.

"Tenemos tiempo para revisar de nuevo el programa actual, que tendrá que hacerse rápidamente después de la llegada de las nuevas autoridades", explicó Lagarde al diario francés "Libération" sobre el plan de asistencia financiera internacional a Grecia.

"Es necesario poner los relojes a cero, porque no se sabe muy bién qué se ha puesto en práctica, lo que se ha respetado o no estas últimas seis u ocho semanas", agregó Lagarde.

La responsable del FMI no da pistas de qué podrá pasar después de ese diálogo que pide con el nuevo Gobierno griego y únicamente insiste en que "primero vamos a ver qué pasa allí, vamos a hacer nuestra revisión y luego reiniciar el diálogo con las autoridades políticas".

"Después, se verá. No le voy a detallar la ruta cuando no conocemos el estado de la carretera", declaró Lagarde a "Libération".

La exministra francesa subraya en la entrevista su apoyo a la creación de la figura de un ministerio de Finanzas de la zona euro porque "es la manera de hacer coincidir las opiniones alrededor de un órgano que es fácil de entender".

"Hablar de un Tesoro Europeo no quiere decir ya hablar de una Agence France Trésor, sino de una agencia Euro Trésor, que se encargaría de captar deuda para el conjunto de la eurozona", explicó Lagarde en alusión a la entidad que emite deuda en el caso de Francia y a la creación de una instancia para la eurozona.

"Eso no se puede hacer de un día a otro, pero es importante afirmar ese principio colectivo", aseguró.

Y agregó que los miembros de la eurozona tienen que hacer lo necesario para "dar confianza a quienes tienen que financiarla".

"Cuando se les dice (a los inversores) que compren obligaciones a diez años del Tesoro español, el italiano, francés, belga alemán o cualquier otro, dicen: '¿en diez años, dónde estarán esos países?'", explicó Lagarde.

"Todos los países de la eurozona tienen que aceptar una comunidad presupuestaria, bancaria y financiera donde las decisiones se tomen de manera colectiva", agregó.

Pero Lagarde evitó en la entrevista pronunciarse sobre si la creación de una entidad como la que mencionó para emitir deuda de la eurozona u otras de gestión común de políticas de los países de la moneda única europea tendría como consecuencia pérdidas de soberanía.

"No quiero entrar en ese debate que excita a algunos. Lo que nos hace falta ahora es reflexión, compromiso político y valentía, no agitación", declaró.