El presidente de Filipinas, Benigno Aquino, ordenó anoche la retirada, debido al mal temporal, de sus dos navíos enfrentados a barcos de vigilancia chinos en unos atolones disputados en el Mar de China Meridional.

"Anoche, el presidente Aquino ordenó que nuestros barcos volvieran a puerto debido al empeoramiento del tiempo", indicó hoy en un comunicado el ministro filipino de Asuntos Exteriores, Albert del Rosario.

La retirada de la patrulla de vigilancia y del barco de exploración de los atolones Scarborough se produce cuando se aproxima al norte del archipiélago filipino el tifón Guchol.

"Cuando mejore el tiempo, revaluaremos la situación", aseveró Del Rosario.

Según las autoridades filipinas, China mantiene en la zona varias patrullas de vigilancia y embarcaciones de pescadores, a pesar de que ambas naciones acordaron suspender temporalmente la pesca hasta la resolución de la disputa.

Hace una semana, el presidente de Estados Unidos, Barack Obama, defendió durante una reunión con Aquino en Washington la necesidad de garantizar la libertad de navegación en el Mar de China Meridional, que se ha convertido en uno de sus principales intereses en política internacional.

El Ejecutivo estadounidense se comprometió a apoyar la creación de un Centro Nacional de Vigilancia Costera para ayudar a Filipinas a vigilar sus costas y anunció la transferencia de un segundo barco de la Guardia Costera a la Armada filipina.

Las tensiones en Scarborough (llamado Huangyan por China y Panatag por Filipinas) comenzaron el pasado 10 de abril, cuando dos barcos chinos se enfrentaron a un buque militar filipino para impedir la detención de unos pescadores chinos que, según Manila, faenaban ilegalmente en los atolones.

Filipinas alega que las islas se encuentran a 230 kilómetros de su isla de Luzón, en sus aguas territoriales, frente a los 1.200 kilómetros de distancia entre Scarborough y la costa China, pero Pekín afirma que históricamente ha controlado ese mar y sus islas (también las Paracel y Spratly) le pertenecen.

El Mar de la China Meridional es una zona potencialmente rica en recursos naturales como el gas natural y el petróleo, cuyas islas -y por tanto la soberanía de sus aguas colindantes- se disputan Filipinas, Vietnam, Malasia, Brunei y Taiwán.