El guión del Grupo A de la Eurocopa quedó hecho trizas, cuando el sábado la coanfitriona Polonia y la favorita Rusia se despidieron del torneo al sufrir sendas derrotas 1-0 ante la República Checa y Grecia, respectivamente.

Los checos ganaron el grupo gracias a un gol en la segunda mitad de Petr Jiracek para vencer a Polonia, que desperdició varias oportunidades al comienzo del partido en la lluviosa Wroclaw.

Grecia recuperó la indomable garra y estilo defensivo que lo llevaron a obtener el campeonato europeo de fútbol en 2004 al derrotar el sábado a Rusia 1-0, que encabezaba al grupo antes del inicio de su última fecha.

El capitán griego Giorgos Karagounis anotó poco antes del intermedio. A fuerza de tesón y amor propio, Grecia supo regular el resto ante un conjunto ruso sin puntería.

Las calles de Varsovia estaban en calma antes del partido de Rusia en la capital cuatro días después de violentos enfrentamientos entre hinchas rusos y polacos.

A primera hora, la UEFA abrió su primer expediente disciplinario del certamen por insultos racistas. La federación de Croacia afrontan cargos, después que sus hinchas hicieron ruidos simiescos hacia el atacante italiano Mario Balotelli.

Comos cuatro equipos sabía que una victoria aseguraba su pase a cuartos de final, se prevía una noche de emociones fuerte en el desenlace del Grupo A y no hubo decepción con lo ocurrido.

Polonia tenía que ganar para avanzar, pero se convirtió en otro coanfitrión que no logra sobrevivir la fase de grupos.

A pesar de un agresivo comienzo, Polonia no concretó sus posibilidades.

Los checos supieron salir adelante ante la baja de su capitán Tomas Rosicky, quien no logró recuperarse de una lesión en el tendón de Aquiles.

"Nos dimos cuenta de que Rusia estaba perdiendo y necesitábamos ganar", dijo Jiracek. "Tuvimos mucha suerte de que Polonia no anotara en el último minuto"

Rusia, que en la jornada inaugural del torneo goleó 4-1 a los checos, llegó a la última fecha con cuatro puntos y sólo necesitaba empatar para avanzar. Amenazó varias veces en la primera mitad, pero el portero griego Michalis Sifakis si acaso se vio exigido por un remate esquivar un remate a quemarropa de Andrei Arshavin. Aleksandr Kerzhakov y Yuri Zhirkov también desperdiciaron ocasiones de gol con remates desviados.

"Estos momentos son mágicos para todos nosotros. Es una gran noche para todos los griegos", dijo Karagounis. "No puedo describir cómo me siento, es tan grandioso".

La República Checa, con una cuenta negativa en su saldo de goles, ganó la llave con seis puntos.

Grecia terminó en el segundo lugar del Grupo A con cuatro puntos para quedarse con el otro boleto. Rusia también sumó la misma cantidad, pero los griegos avanzaron al terciar el resultado directo. Polonia cerró con dos unidades.

El pase de Grecia sirve de bálsamo para un país que actualmente atraviesa una severa crisis económica y justo horas antes de unas elecciones en las que podría verse obligada a retirarse de la zona de la divisa común europea.

"Estamos orgullos de regresarle a la gente algo de alegría y apartarlos de sus problemas, aunque sea un momento", dijo el guardameta griego Georgios Samaras. "Hicimos un buen trabajo defendiendo, pero la voluntad fue lo principal. Eso evitó que ellos anotaran goles".

El domingo, Alemania defenderá su condición de líder del Grupo B al medirse con Dinamarca en Lviv, Ucrania. Portugal se las verá con Holanda en Kharkiv.

Con todo y sus dos victorias, Alemania aún no tiene asegurada la clasificación. Holanda sigue en carrera, pese a que perdió sus primeros dos partidos.

El que gane el grupo chocará con Grecia en Varsovia, mientras que el segundo se topará con los checos en Gdansk.