España descarta la aplicación inmediata de las nuevas recomendaciones del Fondo Monetario Internacional, que incluyen otra reducción en el salario de los trabajadores gubernamentales, debido a que son un consejo y no una obligación, afirmó el sábado el presidente del gobierno Mariano Rajoy.

El FMI es una de las tres organizaciones a las que el gobierno de Rajoy acudió para evaluar el estado del sector bancario de España con miras a un rescate por 100.000 millones de euros (125.000 millones de dólares) para los grupos financieros en apuros.

El reciente documento del FMI, difundido el viernes, no estaba contenido en un reporte sobre la banca, sino en uno de los análisis económicos regularmente publicados sobre la situación de la economía española. El texto criticó que el país no haya alcanzado la reducción del déficit fijada para el 2011, aunque insistió en que "hasta casi el final del año ... el déficit estaba según lo planeado".

El déficit de España para 2011 fue revisado a la alza en dos ocasiones y terminó en el 8,9% de la producción nacional, muy por encima de la cifra máxima de 3% establecida por la Unión Europea.

Rajoy ha fijado la meta de disminuir el déficit a 5,3% del PIB en 2012. El FMI consideró en su reporte que el objetivo era "muy ambicioso" y anticipó "que posiblemente sea malogrado".

El presidente del gobierno afirmó que las nuevas propuestas del FMI eran solamente sugerencias y que no las aplicaría por ahora.

Mientras tanto, varios miles de personas se manifestaron la noche del sábado en al menos tres ciudades de España, en protesta contra lo que consideran una administración vergonzosamente mala de los bancos, que los había dejado al borde de la quiebra.

En Madrid, los manifestantes se congregaron frente a las oficinas generales de Bankia SA, un banco que ha solicitado 19.000 millones de euros (23.900 millones de dólares) en ayuda del Estado y que tiene en sus libros 32.000 millones de euros (40.300 millones de dólares) en activos con valor cero o negativo.

Bankia es uno de los cinco bancos españoles evaluados por el FMI — en su reporte del 9 de junio sobre la estabilidad financiera — que están muy expuestos a las pérdidas por préstamos en los sectores inmobiliario y empresarial.

El FMI sugirió también que el gobierno de Rajoy aumente el impuesto al valor agregado — el IVA, aplicado en las ventas — y elimine la deducción — nuevamente establecida — en los pagos de hipotecas para quienes compran casa por primera vez. El anterior gobierno socialista aumentó el IVA a 18% y también redujo en 5% el salario del sector público en 2010.

Rajoy se ha limitado a congelar los salarios pero se ha resistido a recortarlos y a incrementar el impuesto a las ventas, mientras la economía cae en una segunda recesión casi inmediata.

El presidente del gobierno dijo que el asunto más importante en la agenda política de Europa es fortalecer la imagen de la moneda única.

Europa tiene que transmitir un mensaje al mundo para dejar en claro que el euro es un proyecto irreversible, aseguró.