Emús, antílopes, halcones y cebras, entre otros, han estrenado hogares en El Salvador y Guatemala gracias al intercambio de especies animales que estos vecinos centroamericanos mantienen desde hace varias décadas con fines de protección.

El Parque Zoológico de El Salvador y los guatemaltecos Zoológico Nacional La Aurora y Auto Safari Chapín (privado), "desde hace más de tres décadas han tenido entendimientos" en el intercambio de animales, dijo a Efe José Raúl Miranda, coordinador técnico de la Unidad de Biología del recinto salvadoreño, fundado en 1955.

"Hemos tenido a lo largo de todo este tiempo muchos intercambios", pero desde "2008 nos hemos acercado más con estos parques" guatemaltecos, detalló.

Como producto del intercambio, el miércoles pasado el zoológico salvadoreño, ubicado en el centro de San Salvador, presentó a sus nuevos inquilinos procedentes de Guatemala: tres antílopes, cuatro emús, una pareja de chitales, tres puercoespines y dos papiones oliva.

"Son especies que no se tenían en el zoológico y vienen a ayudar en la educación para la población", indicó Miranda.

Detalló que los antílopes sasin son originarios de Asia, al igual que la pareja de chitales, una especie de venado de color café con pequeñas manchas blancas en la parte superior del lomo.

Ambas especies han sido traídas al país para que se puedan reproducir. Además, son vecinos en su nuevo hogar, donde miles de salvadoreños los visitan, pues sólo el miércoles más de 3.000 estudiantes acudieron al zoológico, según Miranda.

Los papiones oliva, de origen africano, son monos agresivos que emiten ruidos ensordecedores, aunque se mueven muy sigilosamente en su jaula cuando ven al público que los observa.

Los puercoespines, también originarios de África, son considerados animales exóticos por sus grandes púas que al ponerse erectas emiten un peculiar sonido.

Los emús, de origen australiano, son unas aves enormes, parientes de las avestruces, aunque un poco más pequeñas.

El intercambio de los animales llevó cerca de medio año de gestiones administrativas y sanitarias, desde enero hasta junio, según explicó Miranda.

A cambio de los 14 animales, El Salvador entregó cinco a Guatemala: una guara roja (guacamaya), una cebra común, dos halcones guaso reidor y un rey zope (Saracamphus papa).

La coordinadora del departamento de Veterinaria del zoológico salvadoreño, Virna Lisseth Ortiz, agregó que el viaje desde Guatemala fue en las horas más frescas, para que el sol y el calor no afectaran a los animales.

Ortiz señaló a Efe que la mayoría de las nuevas especies ya están adaptadas, y que sólo los chitales y los antílopes sasin se muestran "algo nerviosos", algo normal por el "cambio de ambiente".

Con las nuevas adquisiciones, el único zoológico estatal de este país cuenta con 123 especies, entre mamíferos, aves, reptiles, peces y anfibios, que suman unos 600 animales, precisó Miranda.

En el zoológico salvadoreño también se da tratamiento a los animales que son encontrados en cautiverio; en su mayoría, los que no pueden regresar a su entorno natural se quedan viviendo en el recinto.

Por otro lado, en El Salvador recientemente se inauguró el parque zoológico privado de la Fundación Refugio Salvaje (FURESA), en el municipio de Jayaque, departamento central de La Libertad.

En dicho lugar hay 63 animales de 11 especies en peligro de extinción, entre ellos un tigre, dos leones blancos y dos tigresas de Bengala.

De acuerdo al presidente de FURESA, Eduardo Kriete, algunos animales de ese parque han sido rescatados de circos.

El nuevo parque abrió sus puertas al público el pasado 7 de junio, pero en éste el ingreso es mucho más caro, ya que va de 10 a 35 dólares, mientras en el zoológico estatal cuesta un dólar para los adultos y es gratis para los niños y los adultos mayores.