La Casa Blanca consideró hoy que la suspensión de la misión de observadores de la ONU marca un "punto de inflexión" en Siria y aseguró que baraja junto a sus aliados "nuevos pasos" para encontrar una vía hacia la transición en el país.

"En este punto de inflexión, estamos consultando con nuestros socios internacionales nuevos pasos hacia una transición política liderada por los sirios", dijo el portavoz del Consejo Nacional de Seguridad (NSC) de la Casa Blanca, Tommy Vietor, en un comunicado.

"Cuanto antes tenga lugar esta transición, mejor oportunidad tendremos de impedir una larga, sangrienta y sectaria guerra civil", advirtió Vietor.

La Casa Blanca "urge de nuevo al régimen sirio a cumplir sus compromisos bajo el plan (del enviado especial de la ONU y la Liga Árabe, Kofi) Annan, incluida la implementación completa de un alto el fuego", concluyó el funcionario.

Aunque Vietor no especificó a qué "nuevos pasos" se refiere, Estados Unidos lleva dos semanas inmerso en negociaciones en la ONU para plantear en el Consejo de Seguridad una nueva resolución, basada en el capítulo 7 de la Carta del organismo.

Pese a que ese capítulo contempla la adopción de medidas militares y no militares contra cualquier país, EE.UU. sólo se plantea por el momento "un embargo de armas y sanciones", aunque "ninguna opción está fuera de la mesa", según advirtió el jueves la portavoz del Departamento de Estado, Victoria Nuland.

El jefe de la misión de observadores de la ONU en Siria, el general noruego Robert Mood, señaló en un comunicado que los observadores dejarán de patrullar por ahora en el país, una decisión que se produce tras "una intensificación de la violencia armada en Siria durante los últimos diez días".

La suspensión será revisada a diario y las operaciones sólo se reanudarán "cuando veamos que la situación es adecuada para proseguir las actividades del mandato", según Mood.

Además de las negociaciones en la ONU, Estados Unidos busca estrechar posturas con Rusia, al que ve como un actor crucial en su intento de convencer al presidente sirio, Bachar Al Asad, de que ceda el poder a su vicepresidente.