Brasil es el mayor consumidor de pesticidas agrícolas del mundo y aumenta su uso a una velocidad que duplica a la del resto de los países, alertó hoy un informe divulgado por una ONG en la Cumbre de los Pueblos.

El país suramericano, una de las mayores potencias agrícolas, consume el 19 por ciento de los pesticidas del mundo, según un informe de la Asociación Brasileña de Salud Colectiva (Abrasco), que también alertó de los grandes riesgos de estos tóxicos a la salud humana.

El uso de pesticidas en Brasil aumentó un 190 por ciento en 2010 con respecto al año anterior, mientras que en el resto del mundo el mercado se expandió un 93 por ciento, según el documento.

El informe señala que los agricultores brasileños usan cada año cerca de 1.000 millones de litros de pesticidas, lo que supone cinco litros por habitante.

El aumento del uso de los pesticidas está relacionado con la expansión de los cultivos transgénicos y ha causado un gran aumento de los casos de intoxicaciones en los últimos años.

El Sistema Nacional de Informaciones Toxicológicas (Sinitox) registró 5.253 intoxicaciones por pesticidas en 2009, de los cuales 2.868 se corresponden a los de uso agrícola.

Ese año se registraron 188 muertes, de las que el 41,8 por ciento correspondió a los pesticidas usados en la agricultura, lo que indica un mayor índice de mortandad, según el informe.

La doctora Lia Giraldo da Silva Augusto, de la Universidad Federal de Pernambuco (UFPE), explicó que la soja transgénica es el producto que exige un mayor uso de pesticidas.

"Este modelo de la agroindustria y se sustenta totalmente en el paquete de la revolución verde, que se basa en una agricultura químicodependente. El pesticida es parte de ese modelo", afirmó la médica, citada por la Agencia Brasil (oficial).

La organización Vía Campesina, que participó en el lanzamiento del informe, realizó hoy en el seno de la Cumbre de los Pueblos un debate crítico con el modelo de agricultura de monocultivos, que ellos definen como "el desierto verde".

La Cumbre de los Pueblos es el principal evento paralelo a la Conferencia de la ONU sobre Desarrollo Sostenible Río+20 y congrega a decenas de movimientos sociales de todo el mundo, con el objetivo de elaborar propuestas de desarrollo sostenible basadas en la justicia social.