Woody Allen y Penélope Cruz presentaron hoy en Los Ángeles "To Rome With Love", su segundo trabajo en común, una película en la que el director regresó a la actuación, algo que ya no resulta fácil, debido a que no siempre encuentra personajes que interpretar en sus propias historias.

"Esta vez había un papel para mí", comentó el director neoyorquino. "Escribo los guiones y si hay algo para mí, lo hago. Pero ya soy mayor y los papeles disminuyen. Antes era joven y podía protagonizar escenas románticas y divertidas con mujeres. Ahora soy lo que ven. Así que sólo lo hago ocasionalmente", declaró.

"Siento que soy extremadamente afortunada", dijo por su parte, Cruz, quien se hizo acreedora a un Óscar por su anterior trabajo junto a Allen en "Vicky Cristina Barcelona".

En una rueda de prensa, en la que apareció junto a otras actrices del filme como Ellen Page, Greta Gerwig, Alison Pill y la italiana Alessandra Mastronardi, la madrileña afirmó: "soy fan de Woody desde niña y me siento feliz de conocerle y de pasar tiempo con él".

"Es capaz de hacerme reír todo el día. Soy feliz siendo dirigida por él. Me da confianza y unos personajes preciosos. Pero siempre me parece que es poco tiempo. Las dos películas que he hecho con él las hice en tres semanas y siempre quiero más", manifestó Cruz, que actúa exclusivamente en italiano en el film.

La cinta es una comedia desarrollada en Roma en torno a cuatro historias sobre un conocido arquitecto (Alec Baldwin), un director de ópera retirado (Allen),un joven provinciano (Alessandro Tiberi) que busca impresionar a la familia de su novia y un tipo corriente que de la noche a la mañana se convierte en una celebridad (Roberto Benigni).

Precisamente el tema de la fama fue uno de los asuntos que se trataron durante el encuentro de los artistas con los medios.

"La vida es dura tanto si eres famoso como si no, y creo que probablemente es mejor ser famoso", indicó Allen. "Tienes mejores asientos en el baloncesto, mesas en los restaurantes, el médico siempre me va a atender (...) No digo que sea justo; de hecho, es casi asqueroso en cierta manera, pero no puedo decir que no lo disfrute", explicó el realizador.

Durante su intervención, el director de 76 años comentó que si algo ha aprendido en la vida es que "el amor no es una ciencia exacta", que no se piensa jubilar -a no ser que no encuentre financiación para sus proyectos- y que siempre cree que cada película que empieza a rodar será una obra maestra, aunque al final no termine siendo así.

"Empiezo pensando que voy a hacer 'El ladrón de bicicletas' o 'Ciudadano Kane'. Que va a ser algo enorme. Luego sólo rezo para que no termine siendo algo de lo que avergonzarme. Nunca estoy contento con mis películas. Hay una enorme brecha entre lo que concibo sobre el papel y la realidad", admitió.

Asimismo, Allen sostuvo que para él es fundamental la aportación propia que haga cada actor.

"Tengo mucha fe en ellos. Improvisan y mis palabras suenan mejor cuando ellos intervienen. Hacen que suenen vivas, como cuando lo hacían Javier (Bardem) y Penélope en 'Vicky Cristina Barcelona'. Yo no entendía nada y aún hoy día no tengo ni idea de qué dicen en algunas secuencias, pero me pareció bien por sus emociones y lenguaje corporal. Son profesionales. Saben lo que hacen", reflexionó.

Al respecto Cruz recalcó que el director les dio "mucha libertad", como ya ocurrió durante su primera colaboración cinematográfica.

"Sientes una gran responsabilidad porque no quieres arruinar nada. Nos dio a Javier (Bardem) y a mí los guiones en inglés y nosotros traducimos esas líneas de la forma en la que nuestros personajes lo harían. No sabíamos si se iba a enfadar porque había muchas palabrotas. Pero acabó contento. Nos dio mucha confianza", confió la actriz.

Además desveló que para su rol en la cinta, el de una prostituta de lujo que debe hacerse pasar por la novia de uno de los personajes, buscó inspiración "en fiestas de Cannes".

"No hablamos de mujeres en concreto; Anna (su papel) dice todo lo que piensa, no tiene filtro. Es lo opuesto a quien soy yo. Me encantaría ser así porque soy una maniática del control. Me encanta dar vida a alguien tan libre en cada día de su vida", señaló.