La organización juvenil de ETA, la ilegalizada Segi, anunció hoy su disolución en un comunicado en el que reconoce la presión policial como uno de los factores determinantes.

El comunicado, publicado en los diarios vascos "Gara" y "Berria", explica que la decisión es fruto de un largo debate, en el que han participado presos de la banda terrorista ETA.

En ese debate, Segi dice que llegó a la conclusión de que "uno de los factores" determinantes para su disolución fue la presión policial y su ilegalización, decidida por la Justicia española por actuar como cantera de ETA.

"Es visible que ha tenido efecto en nuestra actividad. Nos ha llevado a dinámicas cortas, porque había que responder a los golpes y eso empobreció nuestro proyecto político", señala Segi, que añade: "Sabemos que hemos sido muy criticados por esa dinámica de respuesta en el calle".

Segi anuncia que su último acto se producirá en Itsasu, en el País Vasco francés, el próximo 24 de junio.

La decisión de Segi llega ocho meses después de que ETA anunciase el pasado 20 de octubre "el cese definitivo de su actividad armada", después de haber asesinado a más de 800 personas y haber perpetrado secuestros y extorsiones a empresarios en su lucha por la independencia del País Vasco.

Cuando anunció el cese de la violencia, la organización terrorista llevaba más de dos años sin cometer atentados y había declarado un alto el fuego en enero de 2011.

Segi se disuelve además después de que Ekin, la ilegalizada estructura encargada de la movilización social en torno a ETA, dejase de existir en octubre de 2011.