El presidente Felipe Calderón anunció el viernes la cancelación de un proyecto turístico en el noroeste de México y que hasta ahora había generado la oposición de grupos ambientalistas entre advertencias de que dañaría un área natural.

"Es un proyecto... que no ha demostrado aún clara e indubitablemente, como debe de ser, su sustentabilidad, particularmente tratándose de un área tan importante para el Mar de Cortés y para el país", dijo Calderón.

El proyecto de Cabo Cortés, en el estado de Baja California Sur, era de una empresa española y consideraba desarrollar infraestructura turística en un área desértica de 3.800 hectáreas y la cual se localiza junto a Cabo Pulmo, una reserva natural protegida.

En la zona se planeaba desarrollar el equivalente de 30.000 cuartos de hotel, campos de golf y marinas en una franja de la zona que da al Mar de Cortés.

Activistas y ambientalistas habían demandado al presidente Calderón que cancelara el proyecto al considerar que los desechos y el tráfico del centro turístico dañarían el arrecife.

"Por su magnitud, debe quedarnos a todos la absoluta certeza de que eso no generará un daño irreversible, y esa absoluta certeza, simple y sencillamente, no se ha generado", dijo Calderón.

Organizaciones ambientalistas consideraron que la cancelación es sobre todo un triunfo de la sociedad civil.

"Es una victoria importante... demuestra que si la sociedad se organiza se pueden lograr cosas importantes", dijo a The Associated Press Omar Vidal, director en México del Fondo Mundial para la Naturaleza.

Consideró que la decisión "manda un mensaje importante a los inversionistas nacionales e internacionales, que este tipo de modelo turístico, basado en campos de golf y hoteles masivos, no es aceptable en México".

"Este es un triunfo indiscutible de la sociedad civil en la protección, cuidado y la conservación del medio ambiente y el capital natural de México", señaló en un comunicado el Centro Mexicano de Derecho Ambiental.