Al menos una decena de legisladores estadounidenses que buscan la reelección están acusados por presuntas faltas éticas y sujetos a investigaciones que son aprovechadas por sus adversarios en este año electoral.

El republicano Vern Buchanan, miembro de la Cámara de Representantes federal, se defiende de una investigación ética del Congreso relacionada con un ex socio comercial y con donaciones para fines electorales, mientras la representante demócrata Maxine Waters enfrenta una acusación por falta de decoro debido a actos que pudo haber hecho para beneficiar a su marido.

Pero a diferencia de los escándalos de tintes sexuales que han aparecido en internet y acaparado los titulares en el último año y medio, esas investigaciones giran en torno a tratos financieros complicados.

A casi cinco meses de las elecciones generales del 6 de noviembre, esos casos representan poco menos que una amenaza a las carreras políticas de los implicados, sobre todo los funcionarios o legisladores que buscan la reelección con la cartera llena en distritos apenas competitivos.

El año pasado, el demócrata Anthony Weiner y el republicano Chris Lee renunciaron a la Cámara de Representantes federal luego de que fotografías explícitas suyas llegaron a Twitter y a la red. Buchanan, Waters y otros legisladores que están en la mira de investigaciones del comité de ética de la cámara baja continúan, de manera desafiante, en el Congreso, al insistir en que no han incurrido en delitos mientras siguen avanzando en sus campañas.

En la mayoría de esos casos, son favoritos para ganar el día de los comicios.

"Creo que tienes que ser encontrado culpable para que eso tenga verdaderamente un impacto", precisó Bob Edgar, presidente y director del grupo sobre buen gobierno Common Cause y ex legislador por Pensilvania.

E incluso eso no desbancaría a algunos legisladores.

En 2010, la Cámara de Representantes censuró — el castigo legislativo más severo antes de la expulsión — al legislador demócrata Charles Rangel, de Nueva York, por 11 infracciones de carácter moral, incluido el pago de algunos impuestos y el uso de recursos legislativos para recaudar dinero en beneficio de un centro académico que lleva su nombre.

Y ahora, Rangel es favorito para ganar otra vez en noviembre si sobrevive a las primarias demócratas del 26 de junio, en las que la reestructuración del distrito, un popular contendiente y su edad constituyen una amenaza considerable para el legislador de 82 años que busca un 22do periodo.

El fisco y el FBI investigan si el representante republicano David Rivera, de Florida, presentó falsas declaraciones fiscales o evadió gravámenes, en una indagación que continúa luego que los fiscales estatales terminaron en abril una investigación de un año sobre las finanzas de legislador sin interponer cargos.

El equipo de campaña de Rivera afirmó que el legislador siempre ha acatado la ley. Pero el demócrata Joe García difundió un video proselitista en el que afirma que luchará con denuedo, "con integridad y honestidad".

En una campaña dominada por el temor de los electores sobre la economía, la cuestión ética no genera la misma atención que en ocasiones consigue. La lentitud de las investigaciones incide también, como en el caso de la investigación sobre Waters que lleva atorada casi tres años.