Las autoridades chinas detectaron un "monto inusual" de mercurio en fórmula para bebés del Grupo Industrial Yili de Mongolia Interior (norte), una de las compañías de productos lácteos más grande de China.

La Administración Estatal de Supervisión de Calidad, Inspección y Cuarentena de China detectó varios lotes de productos Yili para bebés con altas dosis de mercurio, elemento metálico que puede ser tóxico en demasía, según informó hoy el portal china.org.

En una inspección que las autoridades sanitarias chinas dirigieron a 715 productos para infantes y que incluyó a todos los productores de formulas del país, Yilin fue la única compañía con lácteos contaminados con mercurio.

El regulador de la calidad del consumo local en Mongolia Interior también detectó "inusual" contenido de mercurio en dos lotes de las fórmulas Yilin y en dos muestras de polvo para bebés de la misma compañía.

Yilin anunció ayer que desde el miércoles inició la retirada de los productos contaminados del mercado, y que la medida fue aplicada a los productos "QuanYou", elaborados entre noviembre de 2011 y mayo de este año.

Además la empresa agregó que encontrará la causa de la contaminación, tratará apropiadamente los lotes retirados y que sus otros productos, de acuerdo a análisis suyos y de las autoridades chinas, contenían niveles adecuados de mercurio.

La industria láctea en China ha suscitado mucha desconfianza en la población desde 2008, cuando seis bebés murieron y 300.000 niños se intoxicaron tras ingerir leche contaminada con melamina, un componente industrial usado para crear plástico y resina y que provoca problemas renales.

En abril de 2011, la policía china en la ciudad central de Chongqing interceptó 26.000 kilos de leche contaminada con melamina, procedente de una compañía láctea también en Mongolia Interior, destinada a la fabricación de helados, y que no llegó a la población.

Tras el escándalo, las autoridades aumentaron los controles, pero según datos de sus autoridades sanitarias publicados a principios de enero, el 45 por ciento de los 1.176 productores de leche registrados en China no superaron la última inspección de calidad.

Las frecuentes adulteraciones han obligado a las autoridades chinas a efectuar, en menos de seis meses, dos campañas nacionales para contrarrestar las malas prácticas contra la seguridad alimentaria.

La preocupación de la población china por la seguridad de sus alimentos se ha puesto de relieve con una reciente aplicación de Apple para móviles, lanzada a finales de mayo, que advierte a los usuarios de "marcas peligrosas" de comida y "puntos geográficos" en los que estallaron escándalos alimenticios.