La nueva fiscal jefe de la Corte Penal Internacional (CPI), la gambiana Fatou Bensouda, tomó hoy posesión de su cargo, dispuesta a seguir luchando contra la impunidad a escala global y a consolidar la labor del tribunal.

Bensouda hizo para ello un llamamiento a la comunidad internacional a intensificar su cooperación con el organismo, que celebra su décimo aniversario.

"Seguiremos consolidando la Corte y su relevancia ... para lo que necesitamos la cooperación activa y el apoyo de la comunidad internacional", dijo la sucesora del argentino Luis Moreno Ocampo en la ceremonia de toma de posesión.

La gambiana indicó que bajo su dirección la fiscalía de la CPI se concentrará "en escuchar a los millones de víctimas" de crímenes de guerra y lesa humanidad en el mundo y realizará su labor "con claridad y transparencia".

La jurista, que será la fiscal jefe de la CPI durante los próximos nueve años, puntualizó que usará la experiencia ya acumulada por su oficina bajo el mando de Moreno Ocampo para "seguir mejorando su eficiencia e identificando las mejores prácticas y métodos".

Bensouda señaló que la CPI no debe conformarse con los logros pasados y persigue nuevos arrestos como el del presidente sudanés Omar Al Bashir, mientras "en Darfur se siguen cometiendo crímenes".

La fiscal, de 50 años, asume la jefatura de la fiscalía en un momento delicado, en el que hay cuatro funcionarios de la CPI, entre ellos el abogado español Esteban Peralta, detenidos en Libia bajo sospecha de haber querido entregar documentación confidencial a Saif el Islam, hijo del fallecido dictador libio Muamar Gadafi.

"Mis pensamientos están con nuestros colegas detenidos en Libia, y desde aquí quiero expresar mi apoyo a sus familias y pedir su liberación inmediata", indicó Bensouda en su discurso de toma de posesión.

Jurista de vocación, Bensouda tiene una trayectoria profesional que avala su elección por unanimidad en el puesto: se convirtió en la primera mujer especializada en derecho del mar en su país, donde además ha sido secretaria de Estado de Justicia y Abogado General del Estado.

Exfiscal del Tribunal Penal Internacional para Ruanda, ha trabajado desde 2004 mano a mano con el fiscal saliente de la CPI, Moreno Ocampo, por lo que conoce a la perfección el manual de operaciones de esa Corte.

A pesar de sus críticas a la CPI por haber abierto casos solamente en África, ha sido precisamente la Unión Africana la que ha apoyado con más ahínco la candidatura de Bensouda, una mujer muy comprometida con la lucha contra los crímenes de naturaleza sexual que se cometen en ese continente.

"Desde mi infancia vi ese tipo de crímenes, no en mi familia, pero sí en la sociedad de mi país y desde muy joven supe que quería dedicarme a luchar contra esas injusticias", comentó recientemente a la prensa extranjera en Holanda.

El legado de Moreno Ocampo le deja siete casos abiertos en Uganda, Sudán, la República Democrática del Congo, la República Centroafricana, Libia, Kenia y Costa de Marfil.

Su primera intervención como fiscal será durante la apertura de las vistas de confirmación de cargos contra el expresidente de Costa de Marfil Laurent Gbagbo, acusado de crímenes de lesa humanidad tras las elecciones celebradas en ese país en 2010.