Greenpeace demandó hoy en el seno de la Cumbre de los Pueblos, que empezó este viernes en Río de Janeiro, que Brasil prohíba por ley la deforestación de todos sus bosques.

La organización ecologista lanzó una campaña de recogida de firmas para convertir su propuesta en una iniciativa legislativa.

El director internacional de Greenpeace, Kumi Naidoo, afirmó en un discurso que Brasil ha demostrado que "no hay conflicto" entre el crecimiento económico y la reducción de las tasas de deforestación de la Amazonía, que han bajado paulatinamente en los últimos seis años.

Naidoo demandó a la presidenta brasileña, Dilma Rousseff, que "mande un mensaje claro y muestre su liderazgo" firmando la petición, que necesita de 1,4 millones de firmas para convertirse en un proyecto de ley.

"Es inaceptable que el mismo país que va a albergar el Mundial y los Juegos Olímpicos tenga historias de esclavitud, de violación de los derechos humanos y de completa traición al futuro de nuestros hijos", manifestó el líder de Greenpeace.

Por su parte, el director de la campaña amazónica de Greenpeace, Paulo Adario, explicó que la deforestación es responsable por entre el 14 % y el 20 % de las emisiones de dióxido de carbono del planeta.

"La deforestación contamina más que toda la flota mundial de aviones, automóviles y barcos", aseveró el responsable de Greenpeace.

La Amazonía brasileña sufrió la tala de 6.418 kilómetros cuadrados de selva el año pasado, una cifra 77 % inferior a la registrada en 2004, según datos oficiales.

La presentación de la campaña contó con la participación de dos diputados y con responsables del Movimiento de los Trabajadores Sin Tierra (MST), la mayor organización campesina de Brasil, y de la iglesia católica.

El diputado José Sarney Filho, del Partido Verde, afirmó que la única manera de conseguir que esta iniciativa prospere es si hay "presión popular" que contrarreste la "ola conservadora" que vive el Congreso.

La Cumbre de los Pueblos es el principal evento alternativo a la Conferencia de la ONU sobre Desarrollo Sostenible Río+20, que reunirá a un centenar de mandatarios la semana que viene en Río.