Las acciones de YPF registraban hoy un alza del 14,95 por ciento después de que este jueves, tras el cierre de los mercados, el magnate mexicano Carlos Slim concretara la adquisición de una participación del 8,36 por ciento en la petrolera controlada por el Estado argentino.

A poco de iniciarse las negociaciones en la Bolsa de Buenos Aires, los títulos de la mayor productora de hidrocarburos de Argentina se comercializaban a 78,5 pesos (17,4 dólares) por unidad.

Las acciones de YPF habían tocado un piso en lo que va el año de 66,5 pesos (14,7 dólares) por unidad el miércoles pasado, después de que el martes la calificadora Moody's bajara la nota a la petrolera por eventual riesgo de liquidez.

Dos días después, Carlos Slim, a través de las mexicanas Inbursa e Inmobiliaria Carso, se hizo de un 8,36 por ciento de YPF, una operación valorada en unos 340 millones de dólares.

Inbursa e Inmobiliaria Carso adquirieron esas acciones al ejecutar la garantía en títulos de YPF por créditos impagados por el grupo argentino Petersen.

Petersen había contraído esa deuda para comprar al grupo español Repsol una participación del 25,46 por ciento de YPF, pero al no poder afrontar los pagos para cancelarla, los acreedores resolvieron ejecutar la garantías y quedarse con las acciones de la petrolera.

El Estado argentino tomó el control de YPF en mayo pasado después de que el Parlamento argentino aprobó una ley para expropiar el 51 por ciento de las acciones de YPF al grupo español Repsol.

Posteriormente, Repsol ejecutó garantías por créditos impagados de Petersen, con lo cual la participación del grupo español en YPF asciende al 12 por ciento.

Los bancos acreedores de Petersen se han quedado por su parte con otro 11,1 por ciento de las acciones que tenía el grupo argentino en YPF.

La participación estatal total en YPF asciende al 51,02 por ciento, repartida entre el Estado nacional (26,03 por ciento) y las diez provincias petroleras argentinas (24,99 por ciento).

Otro 17,09 por ciento de YPF se cotiza en las bolsas de Buenos Aires y Nueva York.

Repsol inició el 15 de mayo los trámites para llevar a un arbitraje en el Centro Internacional de Arreglo de Diferencias Relativas a Inversiones (Ciadi) la nacionalización de YPF con la remisión de una carta a Cristina Fernández en la que declara la existencia de una controversia en la expropiación.

El presidente de Repsol, Antonio Brufau, ha reclamado 10.000 millones de dólares en compensación por las acciones expropiadas.

El Gobierno argentino, que ha esgrimido una supuesta falta de inversiones en YPF para impulsar la expropiación, anunció que el Tribunal de Tasación argentino se encargará de fijar el valor de la petrolera, pero adelantó que no pagará la cifra reclamada por Repsol.

El 5 de junio, YPF anunció que planea invertir a un ritmo de unos 7.000 millones de dólares anuales entre 2013 y 2017 con el objetivo de incrementar las reservas y la producción de combustibles.

La compañía registró en 2011 una ganancia neta de 5.296 millones de pesos (1.179,5 millones de dólares), un 8,5 por ciento menos que en 2010.