La UEFA multó con 25.000 euros (31.500 dólares) a la federación croata de fútbol por el comportamiento de sus fanáticos en un partido contra Irlanda por la Eurocopa.

La UEFA indicó que el castigo fue por "prender y lanzar bengalas y misiles, y porque un hincha entró a la cancha".

Un fanático croata fue detenido por los guardias de seguridad del estadio cuando intentó llegar hasta el técnico de Croacia, Slaven Bilic, luego del triunfo el domingo 3-1 en Poznan, Polonia.

Después que Croacia se puso en ventaja de 2-1, la reanudación del partido fue retrasada mientras se dispersaba el humo de las bengalas en el sector de la cancha donde estaban los hinchas croatas.