El secretario general de la OPEP, el libio Abdalá El-Badri, consideró hoy en Viena que 110 dólares para el barril de crudo "no es una amenaza para la economía mundial", y confió en que la Unión Europea superará la crisis de la deuda, y que la demanda de crudo seguirá creciendo.

"Estoy seguro de que los países de la UE serán capaces de resolver sus problemas", pues la crisis "es tan grande, que si la UE no la puede resolver, va a haber una catástrofe en todas partes", dijo el secretario general un día después de que la OPEP acordara mantener sin cambios el nivel de su oferta de crudo.

"Decidimos reducir 1,6 millones de barriles diarios (mbd) y permanecer con (un tope de la producción conjunta de) 30 mbd" de crudo, y que todos los respeten, recordó.

Dijo esperar ver el mencionado recorte de suministros en julio, ya que por razones técnicas y operacionales "no es fácil reducir 1,6 mbd entre hoy y finales de junio".

Así, de cumplirse, esta retirada de barriles de la Organización de Países Exportadores de Petróleo (OPEP) coincidirá con la prevista entrada en vigor, el 1 de julio, del embargo a las importaciones de petróleo iraní acordado por la UE.

No obstante, los analistas no esperan un gran impacto de estas sanciones en el mercado europeo porque estiman que los suministros persas al Viejo Continente, que el año pasado rondaban los 500.000 bd, se han reducido ya casi en su totalidad en los últimos meses.

El-Badri resaltó que el problema de las sanciones contra Irán, si bien afectan a la economía e industria del segundo productor de la OPEP, es un asunto "político" y debe ser tratado por los ministros de Exteriores, mientras que la organización es esencialmente económica y sus decisiones las toman los ministros de Petróleo.

Pero "no estoy a favor de ningún embargo contra ningún país miembro", subrayó el secretario general.

Según los analistas, los precios del petróleo han estado presionados a la baja por la crisis de la zona del euro y la desaceleración de la economía de China y la India, así como por un aumento de la oferta mundial de "oro negro", tanto de países de la OPEP como de sus competidores, que compensan con creces el retroceso de los suministros iraníes.

Los ministros de la OPEP coincidieron esta semana, en sus declaraciones a la prensa, en defender un precio de 100 dólares para el barril de la OPEP, que tras subir hasta los 124 dólares en marzo, ronda ahora los 95 dólares.

"Hasta 110 dólares no es una amenaza para el crecimiento de la economía mundial", precisó hoy el secretario general de este grupo de doce países que controla cerca del 40 % de la producción mundial de crudo y unos dos tercios de las exportaciones petroleras del planeta.