La crisis financiera en Europa, y en especial en España, no afectará a la cooperación de la Unión Europea (UE) en materia de desarrollo y la lucha contra el narcotráfico en Centroamérica, aseguraron hoy altos funcionarios estadounidenses.

La experiencia durante los últimos años de dificultades financieras en Europa ha demostrado que los países del continente siguen comprometidos con la asistencia a Centroamérica, en especial en el caso de España, uno de los que más recursos aporta, indicaron a periodistas los funcionarios, que pidieron el anonimato.

"Eso no significa que algunas de las contribuciones bilaterales no vayan a reducirse, y creo que eso ya ha empezado a ocurrir", dijo una alta funcionaria estadounidense en respuesta a una pregunta sobre España, que ha recortado el presupuesto de su Ministerio de Asuntos Exteriores en alrededor del 54 por ciento.

"Pero no hemos visto aún recortes por parte de la UE, que es el principal donante único que apoya los esfuerzos para el desarrollo en Centroamérica, así que esperamos que eso seguirá siendo así", añadió la funcionaria.

Otro funcionario especializado en la cooperación antinarcóticos subrayó que "los contribuyentes del oeste de Europa, como España, Portugal o Francia, no han reducido sus aportaciones" ni a Centroamérica ni a África Occidental, dos de las áreas con las que más cooperan, "en los dos últimos años de complicaciones económicas".

La UE suscribirá el próximo 29 de junio el Acuerdo de Asociación con Centroamérica, que eliminará los aranceles al 99 % de los productos que comercializan Europa y la región centroamericana y que tiene también componentes de cooperación.

La firma del acuerdo tendrá lugar en Tegucigalpa (Honduras) y contará con la presencia de la secretaria de Estado adjunta de EE.UU. para Asuntos del Hemisferio Occidental, Roberta Jacobson, la vicepresidenta del Gobierno español, Soraya Sáenz de Santamaría y el comisario de Comercio de la UE, Karel De Gucht, entre otros.

Los funcionarios recordaron que el consumo de cocaína en Estados Unidos ha descendido en un 50 por ciento en los últimos 6 años, lo que, según el segundo de ellos, "puede ser una buena noticia para Centroamérica".

Según explicó, la región es una "víctima de su localización geográfica", situada entre los mayores productores de coca y los mayores consumidores, pero el traslado de una creciente porción de la demanda a Europa y Asia Oriental les convierte en "una ruta más ilógica y menos eficiente" de tránsito de los estupefacientes.

En su lugar, predijo, Argentina, Brasil y Venezuela se convertirán crecientemente en lugares de paso y puertos de partida de las drogas hacia África Occidental, que servirá de vía de entrada para su difusión en el oeste de Europa.

El funcionario recordó que lo que ocurre en Centroamérica "no ocurre en un vacío", por lo que instó a aprender de las lecciones en la lucha contra el narcotráfico de Colombia y de México, un último caso en el que, aseguró, "la victoria está en el horizonte".

Estados Unidos ha aumentado en los últimos años su ayuda a la Iniciativa Regional para la Seguridad en Centroamérica (CARSI, por su sigla en inglés), con más de 101 millones de dólares en el año fiscal 2011 y unos 135 millones en 2012, unas cifras en las que no se incluye la asistencia bilateral, explicó una alta funcionaria.