El director del Banco Central Europeo Mario Draghi advirtió el viernes que los líderes de la Unión Europea no deberían esperar más medidas de emergencia a fin de solucionar la crisis que azota la región y en su lugar deberían adoptar soluciones políticas que fortalezcan el euro.

Draghi indicó que el BCE ha respaldado a los bancos contra la crisis de la deuda soberana con 1 billón de dólares (1,26 billones de euros) en créditos de emergencia y es ahora el momento en que deben actuar los gobiernos.

"Las decisiones políticas han pasado a un primer plano ante las decisiones monetarias que podamos usar en un futuro cercano", indicó ante una audiencia de economistas y analistas en Francfort. Las necesidades compartidas de la divisa requieren "cimientos reforzados" que "implican una mayor transferencia de poderes al nivel supranacional", agregó el banquero.

Draghi dijo que el banco está dispuesto a seguir respaldando el sistema bancario. Indicó además que "no existe el riesgo de inflación en país alguno de la eurozona", lo que podría facilitar la tasa de los intereses bancarios si el banco cree que empeora la situación.

Empero, sus comentarios al parecer estuvieron dirigidos a aumentar la presión sobre los líderes políticos ante la próxima conferencia cimera de Bruselas del 28 y 29 de junio. La canciller alemana Angela Merkel ha intentado, por el contrario, restar importancia a la creencia de que ocurrirá algo importante. El banco central tiene interés en que los dirigentes políticos adopten medidas más enérgicas, ya que ello podría abaratar las presiones de la entidad para adoptar medidas de mayor riesgo como más créditos de contingencia o incluso la adquisición directa de los bonos gubernamentales, como han pedido algunos dirigentes políticos, los llamados "eurobonos".

Algunos funcionarios del BCE han dicho que la crisis bancaria corre el riesgo de quitar importancia a los logros de los políticos que adopten decisiones duras e impopulares de compartir el poder o reducir el déficit. Los bancos han exigido que no están embarcados en un "toma y daca" con los políticos, empero.

Las tensiones de los mercados de la eurozona han ido en aumento ante los comicios del domingo en Grecia. Si el nuevo gobierno heleno rechaza las condiciones que adoptó el país para recibir dos créditos de contingencia, dos en menos de dos años, Grecia podría verse obligada a quedarse sin subvenciones e incurrir en el impago de sus abultadas consideraciones internacionales y estremecer los mercados de financieros, desde España a Italia y algún otro país más.