"Me voy a morir en el ring por el triunfo", dispara Julio Cesar Chávez Jr en charla exclusiva con foxdeportes.com . El mexicano recien defendió con exito su corona mundial de peso medio al noquear al irlandes Andy Lee.

Pero la consigna autoimpuesta parece poco. El novel peleador, figura emergente del boxeo mundial, además de enfrentar al rival, pelea por reconocimiento propio en cada combate, al margen de su legendario padre de igual nombre.

Invicto en 47 combates, campeón del mundo y aún no logras el reconocimiento unánime, aún pesa el nombre y apellido de tu papá...

"Ha sido difícil, pero pelea tras pelea he ganado credibilidad. No creo que mi apellido sea mi peor enemigo, hay gente que me quiere y otros no, pero eso es de cada quien. No me preocupa nada más, yo sólo tengo que trabajar para hacer mi propia historia".

Admite que el mayor, y mejor crítico, que tiene es su papá, "¿quien mejor que el para decirme algo? Despues de cada pelea me dice que le gusta y lo que no le parece".

Chávez Jr (46-0-1; 32 KO's) expuso por tercera ocasión la corona de peso Medio del Consejo Mundial de Boxeo y queda en ruta para enfrentar al argentino Sergio Martínez en septiembre próximo.

Desde niño, ser hijo de una leyenda del boxeo lo puso en la palestra.

El día de su debut (26 de noviembre de 2003), su pelea fue a cuatro rounds, pero fue el choque estelar de la velada celebrada en Culiacán, Sinaloa, Mexico, y televisado. Los otros peleadores lo miraban con incredulidad y recelo.

JC pudo dedicarse a otra cosa y llevar una vida tranquila. Nacido en un país donde varias de las mayores glorias deportivas salieron de la nada y lograron fama y fortuna gracias a sus puños, no se veía cómo Chávez Jr se metiera al boxeo. No supo de carencias.

Pero respiró el boxeo desde que nació. El camino estaba hecho.

"Me motiva ser algo en la vida. Ser exitoso en lo que hago... sólo ser 'el hijo de papá' y no buscar mis propias metas, mis cosas, pues me sentiría vacío. ¿Porque el boxeo? Pues es lo que viví desde niño", dice Julio, de 26 años de edad.

"Quiero hacer mi historia, aunque hay que sacrificarse y trabajar mucho; no quiero que sólo digan 'es el hijo de JC' y que por eso obtengo algo. Me motiva hacer mi propio nombre".

En su ascenso, le llovieron críticas por su tecnica y golpeo (algo que ha mejorado desde que en 2010 se entrena con Freddie Roach, el manager de Manny Pacquiao), y por la poca alcurnia de sus enemigos.

Con la corona del mundo en sus manos, los rivales son de mayor calibre. Andy Lee era clasificado número uno.

"Desde que debute, los rivales me pelean con todo. Y Andy tiene hambre, sólo ha perdido una vez y es un zurdo peligroso. Me sacrifico para dar el peso, no veo a mi familia... hay coraje para subir al ring, así que cuando veo a mi rival ese coraje lo transformo en fuerza y motivación para cobrársela", dice.

Alerta...

Tras malas decisiones de jueces contra Juan Manuel Márquez y Manny Pacquiao, JC destacó: "Decepciona cuando pasa eso, pero el juez más importante es la gente. Le pasó a Márquez (ante el filipino) y el público lo reconoce como el real ganador, ahora le pasa igual a Pacquiao".

"Más vale noquear", dice JC, aunque cree que no puede subir al ring pensando que lo pueden perjudicar, "sino en hacer una buena pelea".

¿El boxeo es honesto?

"Por mi parte, de lo que he visto y vivido, creo que sí; por una pelea no se puede generalizar".