Una de las principales víctimas de la crisis económica global es la jubilación. Los ingresos por jubilación son cada vez más inciertos y tienden a disminuir.

¿Usted ha visto esas personas mayores (tal vez de 70 o más años) trabajando en supermercados y otros lugares de su área? Son el reflejo de nuestra realidad actual en la que la gente no tiene acceso a ingresos suficientes que les permitan dejar de trabajar. Aunque hay que admitir que muchas de esas personas trabajan porque quieren y pueden.

La situación actual es el resultado de la mala planificación de las personas que no ahorraron suficiente dinero durante su vida laboral activa y de la crisis económica de los últimos años que ha tenido efectos devastadores sobre los precios de las casas y de otros activos que eran componentes clave de los ahorros de la gente para su jubilación.

Lo malo es que las cosas seguramente van a empeorar en el futuro. La principal razón es que el Seguro Social de Estados Unidos también enfrenta dificultades. Según el último informe de la Junta de Fideicomisarios del Seguro Social, el dinero de reserva para pagar los beneficios de jubilación se acabará en el año 2033, tres años antes de lo que se había estimado inicialmente.

Esto ocurrirá si no se toman decisiones pronto. Y es muy posible que en los próximos años se apliquen soluciones al sistema para corregir este problema. Pero será una decisión que a ningún político le gusta porque es muy probable que la reforma signifique aumentar la edad de jubilación y disminuir los beneficios, que ya de por sí no son muy altos.

Lo importante es que ya sabemos la tendencia de lo que va pasar en el futuro y podemos empezar a tomar decisiones en nuestras finanzas personales. La solución es fácil de plantear, pero a la vez difícil de poner en práctica porque requiere un gran esfuerzo económico. Tenemos que ahorrar más de nuestros ingresos para conformar un ahorro para el futuro.

Y no es poco dinero. Cada persona debe ahorrar para jubilación como mínimo el 10% de sus ingresos mensuales de forma constante y disciplinada durante 30 o 40 años. Casi nadie logra eso. Pero es la única forma de tener una jubilación decente en el futuro. Además, esos ahorros mensuales deben invertirse de forma que se obtenga una rentabilidad anual por lo menos superior a la inflación anual (la rentabilidad debe estar entre el 4% y el 10.